El Ayuntamiento, pendiente de la liquidación del contrato en el Supremo

El vestíbulo principal del Palacio de Congresos. / PIÑA
El vestíbulo principal del Palacio de Congresos. / PIÑA

La empresa reclama 96 millones de euros por el centro de convenciones, el precio en el que tasó el edificio la administración al recibir las obras

G. D. R. OVIEDO.

El Pleno dio luz verde al presupuesto municipal para este año el pasado mes de enero. Una semana más tarde, la sentencia del TSJA que reconoce como laborales indefinidos al personal de colaboración social (78 trabajadores) obligará a hacer hueco en el capítulo 1, el de los gastos de personal, a más de cuatro millones de euros. Puede ser peor. El Ayuntamiento espera para las próximas semanas el auto de admisión ( o no) del Supremo a su recurso contra la sentencia que le obliga a pagar 18 millones de euros, más los intereses, a Jovellanos XXI por la liquidación del contrato de 'los palacios'.

Y tiene muchos visos de no ser admitido, lo que convertiría en firma el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y, entonces, serían 18 millones los que 'volarían' del capítulo 6, el de las inversiones. La sala de lo Contencioso del Supremo se ha puesto en plan ojo de la aguja bíblico para admitir recursos. Solo acepta aquellos que tengan un verdadero interés para la formación de nueva jurisprudencia. Dado que lo que separa a los administradores concursales, que también han recurrido, y al Ayuntamiento es una cuestión pecuniaria -cuánto vale la resolución del contrato- no parece entrar entre los supuestos a admitir.

Lo malo para los intereses municipales es que si se revisa la sentencia del TSJA tiene mucho que perder desde los 18 millones actuales. Jovellanos XXI reclama el pago de los 96 millones de euros en los que el propio Ayuntamiento valoró el Palacio de Congresos al recibir las obras.

Jugaría en contra, además, las numerosas negligencias municipales en el seguimiento de los trabajos, las certificaciones de obra o la ausencia de proyectos completos de ejecución del conjunto, incluso de planos de final de obra.

En una primera lectura, el magistrado del Contencioso 3 de Oviedo, Julio Carbajo, entendió que después de la gran modificación contractual de 2006, el contrato quedó equilibrado, por lo que la empresa solo tenía derecho a percibir el sobrecoste habido desde entonces, lo cual, tras ajustes y amortizaciones, dejaba la factura en 25 millones. Ambas partes recurrieron.

El TSJA añadió un matiz nuevo: a la minuta debía descontársele también el coste de la visera del Palacio de Congresos dado que era un gasto inútil, ya que por fallos de montaje y diseño no podía levantarse como estaba previsto en el proyecto original.

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