El Ayuntamiento da quince días a la Catedral para reponer la vidriera caída por el temporal

La linterna de la capilla de Santa Bárbara, con la vidriera desplomada en parte por el viento. / A. PIÑA
La linterna de la capilla de Santa Bárbara, con la vidriera desplomada en parte por el viento. / A. PIÑA

El deán confía en reparar el ventanal después de las fiestas; los técnicos municipales estiman que el arreglo costará 30.500 euros

R. AGUDÍN / D. LUMBRERAS OVIEDO.

Al este de la Catedral, en lo alto de la capilla de Santa Bárbara, hay una vistosa vidriera de color azul y amarillo que lucía desde 1999. Lucía porque el pasado miércoles la primera borrasca del invierno, 'Bruno', arrancó la parte superior y la dejó sobre el tejado, obligando a los bomberos a intervenir para fijarla al techo e impedir que se desplomase en la calle. Ahora, el Ayuntamiento ha dictado una orden de ejecución para que la propiedad del templo, en el plazo de quince días hábiles a partir de hoy, arregle el daño producido.

De acuerdo con un informe del área de Conservación, es preciso revisar integralmente la linterna y la cubierta de teja de la capilla, después de que parte de la vidriera se cayese encima del tejado. Según la ley, le corresponde a la propiedad conservar el edificio para «mantenerlo en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público». En caso contrario, el Consistorio puede poner multas o realizar la reparación y luego reclamar su importe (ejecución subsidaria). La arquitecta técnica que firma el documento estima que los trabajos deberán contar con un presupuesto de 30.500 euros.

El deán de la Catedral (de titularidad eclestiástica), Benito Gallego, confía en que, una vez pasadas las fiestas de fin e inicio de año, «el martes puedan empezar las reparaciones». Las efectuará la empresa Artecdos, la misma que efectuó este año la restauración de la fachada de la Puerta, porque «trabajan con el mismo metalistero que puso la vidriera».

La orden municipal exige que se cubra el hueco, pero el deán dice que no se puede subir

Gallego indicó que la empresa está «a la espera de licencia» para poder ponerse a trabajar. La orden de ejecución municipal indica que no es preciso permiso para cumplirla, pero sí en caso de que se empleen medios auxiliares de construcción como vallas o carretillas elevadoras. Sería el caso, ya que será preciso un andamio para poder recolocar la vidriera desde fuera. La pieza desprendida, indica, afortunadamente «está entera».

El Cabildo confía en que el seguro del templo se haga cargo de la reparación, al tratarse de un percance metereológico. Mientras, y así se lo exige la orden de ejecución municipal que teme que la caída «haya provocado daños en el material de cubrición o soporte de la cubierta», quiere que se tape el hueco con una lona para impedir el paso del agua y de animales. Sin embargo, según el deán, es preciso que primero se seque el techo para poder subirse a él con seguridad.

La capilla, de estilo Barroco pleno, fue construida entre 1660 y 1663 bajo la dirección de Ignacio de Caxigal. Durante la guerra civil se destruyó la linterna; la reconstruyó en los años 50 Luis Menéndez Pidal. En la capilla se celebran misas cada mañana, que han sido trasladadas a la capilla del Rey Casto.

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