El Ayuntamiento tan solo ejecutó obras por 6,5 millones de euros en 2017

El palacete de Villa Magdalena. / PIÑA
El palacete de Villa Magdalena. / PIÑA

Descontadas los pagos por expropiaciones, apenas destinó a equipamientos el 2,7% de los 237,4 millones de euros ingresados

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

El año pasado el Ayuntamiento ingresó 242 millones de euros, un cifra récord y que supera en casi 40 millones de euros los ingresos habidos en 2016. También batió su plusmarca de gasto, con 237,4 millones de euros. Sin embargo, la actividad productiva, las inversiones en nuevos bienes y equipamientos fueron mínimas, apenas 6,5 millones de euros, el 2,7% de todos el gasto y la cifra más baja desde 1988, cuando, con Antonio Masip como regidor, se certificaron gastos de capital por 5,8 millones.

En realidad, las cuentas dicen que no, que el capítulo de inversiones ascendió a un poquito más de 32 millones de euros, pero de ellos 25,5 corresponden a «inversiones en terrenos», eufemismo contable en el que viajan los 23,5 millones que tuvo que desembolsar la Corporación el año pasado por la ruinosa expropiación de Villa Magdalena y otros 2 de las de Rodríguez Cabezas, que también el PP olvidó consignar en 1998 y parte siguen aún discutiéndose en los tribunales.

Con esos números, la concejalía de Economía que dirige Rubén Rosón quiso poner el acento en el crecimiento de otros capítulos de gasto como el de personal, donde aumentó en 2,7 millones el dispendio en nóminas «fruto de las nuevas contrataciones temporales y el crecimiento de la apuesta por los planes de empleo». También en el crecimiento del gasto en ayudas, con 500.000 euros más que 2016 en el servicio de Ayuda a Domicilio o los 300.000 euros más, hasta 2,8 millones, destinados a becas comedor y que casi triplican el gasto del último ejercicio del PP en facilitar a las familias el acceso a este servicio. También ha crecido, destaca la concejalía, el gasto corriente en bienes y servicios con medio millón de euros más en Limpieza, para tratar en «profundidad» los barrios a los que el anterior equipo de gobierno había recortado el paso de las fergadoras o 400.000 euros más para reforzar la recogida selectiva de residuos urbanos.

Regla de gasto y catastrofe

Con todo los números dejan alguna buena noticia más. El Ayuntamiento cumplió el año pasado la regla de gasto. Tenía límite para el gasto no financiero de 186 millones y se quedó en 165. Aunque no alcanzó las previsiones del plan económico financiero que se vio obligado a aprobar por incumplir la normativa de Hacienda los últimos dos años, el saldo es positivo y simplificará algo la vida económica municipal, ya que no tendrá que tramitar y aprobar un nuevo programa de ajuste.

Para el PP, en cambio, la ejecución presupuestaria del pasado ejercicio entre en el terreno de las catástrofes. Según el concejal popular, Eduardo Rodríguez «parecía impensable que el tripartito pudiera empeorar su ejecución presupuestaria, cuando ya de por sí fue extremadamente mala en 2016», pero lo ha logrado «con una ejecución de inversiones del 17% tras el 22% del año precedente». «Incumplir el 83% de lo que se prometes es insultante, todo un récord en la serie histórica para la gestión del cambio. Nadie lo ha hecho peor", enfatizó.

Rodríguez insistió en que «aprobar en abril unos presupuestos ficticios, unido a una desastrosa gestión trae estas lamentables consecuencias», en las que el Ayuntamiento tan solo ha sido capaz de gastar 6,5 millones de los 38 millones (descontadas las expropiaciones) prometidos para nuevas obras. Además, «presupuestar de nuevo para este año 34 millones, cinco veces más de lo ejecutado en 2017, es un despropósito descomunal pues condenará al próximo presupuesto tirando a la baja el techo de gasto», señaló, reiterando una crítica que se ha hecho habitual ante la escasa ejecución presupuestaria. La normativa de Hacienda limita el gasto, también, en función de los que has sido capaz de llevar a cabo en los ejercicios precedentes. «En dos años el tripartito ha ejecutado 12,5 millones en inversiones, cuando en 2015 y, con cambio de gobierno, se ejecutaron 13 millones», ejemplificó el edil.

Iniciativa

En los números, el edil también apreció que «la parálisis municipal no sólo afecta a la inversión pública, también lastra la actividad económica de la iniciativa privada». En ese sentido interpretan los populares la caída a la mitad de los ingresos por tasas por servicios urbanísticos respecto a 2016, así como un descenso del 14% de los ingresos por licencias urbanísticas respecto al año anterior. «Es un claro indicativo de ineficacia, del colapso y de los retrasos acuciantes que, lejos de solventarse, se agravan, y ello destruye empleo», señala el edil.

El concejal resumió destacando que ha quedado sin gastar el 20% del presupuesto, es decir, 54 millones, entre ellos 4 millones del capítulo 4 (transferencias corrientes), donde se incluían los Premios Líricos. «Es una muestra de desidia y adormecimiento presupuestario, no sólo en el capítulo de inversiones, y refleja que una gran parte de los impuestos que pagan nuestros vecinos se quedan en el cajón», concluyó.

Eso sí, no entró en críticas a la recaudación. El sistema a medias con el Principado y tan denostado por la oposición ha logrado recaudar 138 millones de euros.

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