El Ayuntamiento ultima los trámites para iniciar el plan antipintadas

D. LUMBRERAS OVIEDO.

La junta de gobierno local aprobará hoy el plan de seguridad y salud de las obras de pintura y eliminación de grafitis en El Antiguo, el último trámite administrativo antes de arrancar las labores. Fuentes del área de Urbanismo confían en que se empiecen a suprimir los grafitis «después de Semana Santa».

Los trabajos se han venido demorando debido a la complejidad para obtener la autorización para limpiar de los propietarios de los 187 edificios que se verían beneficiados por el plan. La labor la comenzó el Ayuntamiento enviando cartas a los vecinos y la continúa la empresa adjudicataria del contrato de 60.000 euros, Imesapi.

Según anunció el concejal de Urbanismo, Ignacio del Páramo, se limitarán a «repintar las plantas bajas y realizar pequeñas reparaciones». Todo ello, procurando que se mantengan los mismos colores en toda la fachada y mantener la buena conservación de la piedra, evitando que se rompa y protegiéndola frente a futuros grafitis.

No se emplearán andamios ni se arreglarán deterioros graves: «Nos iríamos a unos costes altísimos». Una vez que se hayan retirado las pintadas, patrullas de la Policía Local vigilarán que no vuelvan a producirse. Además, el contrato de limpieza incluye una garantía de un mes, dentro del cual Imesapi deberá borrar los nuevos grafitis que se produzcan.

El plan para El Antiguo es el primero que se ejecuta desde 2012. La intención del equipo de gobierno es, «a partir de mediados de año», elaborar un nuevo contrato para poder «actuar a demanda de los vecinos» allí donde se produzcan las pintadas y extender su eliminación a otros barrios de la ciudad afectados por ellas, como Ciudad Naranco o Ventanielles.

El mes pasado, un equipo de nueve universitarios de Geografía capitaneados por el catedrático Fermín Rodríguez catalogó «cerca de mil pintadas» a lo largo y ancho de la ciudad, con especial incidencia en el centro, San Lázaro y Otero.

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