Baja el reciclaje de envases y vidrio

Oviedo ocupa el quinto puesto regional en la recogida selectiva con 54,31 kilogramos por vecino | El municipio recicla el doble que en 2003, cuando comenzó el sistema de separación con cubos de colores que ahora se ampliará

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

El consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, anunció hace dos semanas que no se construirá la incineradora, el vertedero de Serín se ampliará y la tasa de basuras se triplicará en los próximos años. Estas medidas forman parte del Plan Estratégico de Residuos del Principado (Perpa), el documento que marca las directrices en materia de residuos hasta 2024, y la intención final es que los asturianos reciclen cada vez más. Sin embargo, los datos en Oviedo van a la baja.

En 2016, los ovetenses introdujeron menos envases en el contenedor amarillo (un 2,55% menos) y descendió también el número de vidrio en el verde (-0,54%). En toneladas estas cifras se traducen en 2.730 y 3.796, respectivamente. Pero en la memoria de Servicios Muncipales y Medio Ambiente del pasado año hay un dato positivo: el número de papel reciclado aumentó un 2,36%. Cada ciudadano introdujo en el contenedor azul 24,89 kilogramos de cartón.

Con estos datos encima de la mesa, Oviedo se ha convertido en el quinto municipio de Asturias que más separa la basura con 54,31 kilogramos por habitante. Le supera, con creces, Gijón con 60,81 kilogramos por habitante, seguido de Navia (58,90), Sobrescobio (59,09), Santo Adriano (57) y Caravia (55,03), según la estadístíca que cada año publica Cogersa a través de su página web.

A pesar de que las cifras son negativas, Oviedo recicla el doble que en 2003. Fue entonces cuando Gabino de Lorenzo puso en marcha la recogida selectiva de la basura. Se compraron nuevos camiones que contaron con un doble compartimento: el 30% de su capacidad se destina bien a los envases, al papel y cartón o al vidrio reciclado. El resto va destinado a los desechos que se introducen en el cubo de color negro.

Inspectores de reciclaje

Para incentivar aún más el reciclaje, se creó en 2009 la figura del inspector. Dos personas se encargan de revisar un par de veces al mes los cubos de basura de cada comunidad y establecimiento. Durante el examen revisan si dentro de las bolsas están los materiales adecuados para darles un doble uso e introducen los datos en una PDA. Cuando su jornada laboral finaliza, vuelcan toda la información en un programa informático y si la inspección es negativa se deja una pegatina en el portal y se indica cuál es el motivo por el que no se aplicará una bonificación en la tasa de basuras.

De las 7.378 propiedades que tiene contabilizadas el Ayuntamiento, el 80% se ha visto beneficiada por estas bonificaciones. El mes que más infracciones se cometió fue agosto, ya que solo el 69,92% de las comunidades recicló de forma adecuada y en el polo opuesto se encuentra diciembre. En los últimos días del año el 92% de los edificios inspeccionados metió la basura en el cubo correspondiente.

Por otro lado, a partir del año que viene habrá un nuevo cubo de basura en las calles del municipio. Será de color marrón. En él se depositarán los restos orgánicos que se generen en los domicilios particulares. Para enseñar a los ovetenses qué elementos deben introducir en esta papelera, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña informativa.

En este punto se iniciará la segunda fase, que consistirá en conocer qué restos orgánicos habrá que seleccionar para depositar en el cubo marrón. Una vez superada esta fase se procederá a instalar de forma definitiva el nuevo contenedor, será en 2018. De esta forma, el municipio cumplirá con el mandato de la Unión Europea conocido como 'Estrategia 2020' y se convertirá en el primer concejo asturiano en aplicar al dedillo esta normativa.

Fuera de la región, ciudades como Madrid, Vitoria o Barcelona ya están empezando a aplicar esta experiencia piloto.

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