Las batallitas de los erasmus

Ancianos de la residencia Ovida conversan en fluido español con los estudiantes erasmus. / ALEX PIÑA
Ancianos de la residencia Ovida conversan en fluido español con los estudiantes erasmus. / ALEX PIÑA

Estudiantes extranjeros aparcan los libros por una tarde de bingo con los ancianos de Ovida

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

«¡Qué chicos tan guapos! ¡Y mira que venir desde tan lejos, de Turquía y Alemania, para estar aquí con nosotros, con lo que tendrán que estudiar!», les decía Julia, una septuagenaria de Corrientes, Argentina, que lleva veinte años en España y desde hace poco vive en la residencia Ovida, a Harun, de Turquía y Lukas, de Alemania, mientras les aleccionaba en el arte culinario del norte de España. Del marisco, «¿no os gustan los langostinos?» -'big shrimp', gamba grande, en inglés, hubo que mediar-, al «y que no falte el jamón»; los estudiantes salieron con hambre de su visita a los ancianos de Oviedo organizada por la red de estudiantes erasmus (ESN).

Una vez roto el hielo, la conversación se fue animando. Desde Ovida, las responsables explicaron que actividades como las de ayer son «experiencias muy positivas porque es algo intergeneracional, muy diferente a lo que hacemos día a día. En cuanto les dices que vienen jóvenes a verlos se ponen muy contentos».

En otro corrillo María José, «de Oviedo, de al lado de La Gruta», desafió ayer la lluvia por ir a ejercitar la memoria, que «ya va fallando». «Aquí hacemos de todo, nos dan ejercicios», les explicaba a Minghe Zhang y Shengchon Li, estudiantes de español venidos desde China. «Después de vieja, gaitera. Ye lo que ye», aseguraba.

Mientras, Wang Qiqi, también estudiante de español y Mariela, de ciencias sociales, trataban de aprender de boca de quien lo vivió algo de «Franco y la Guerra Civil. Me interesa mucho la historia de España porque estudio su idioma y sus costumbres», decía Wang.

Una vez que todos se conocieron pasaron a otra salita a jugar al bingo. Nerea G. Piñeiro, Laura Martínez, María Sobrecueva, Lucía Broncano, coordinaron la actividad desde la red de estudiantes erasmus (ESN). «Hacemos muchas actividades. Hay que escapar del cliché de solo fiesta», matizaba. Ayer, con la que caía afuera, no podían haber elegido una tarde mejor. Repetirán.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos