Belarmino Cabal, casi «sin urbanizar»

Una escalera mínima conecta con Coronel Bobes./
Una escalera mínima conecta con Coronel Bobes.

Vecinos de esta calle de Ciudad Naranco urgen al Ayuntamiento el plan para solucionar los socavones

D. LUMBRERAS OVIEDO.

No ha mucho tiempo que el norte de Ciudad Naranco era poco más que cuatro casas, recuerdo de la antigua aldea de Ferreros. Llegó la urbanización y brotaron los cientos de viviendas de Prados de la Fuente, el asfalto, las farolas... Pero no se completó. En Belarmino Cabal y Acisclo Muñiz Vigo las calles siguen sin asfaltar, llenas de baches pero con tráfico. Los más de una veintena de vecinos están hartos de aguantar esta situación durante años.

«Esto quedó atrás, en un estado lamentable. Tenemos socavones para entrar en casa. Hemos ido al Ayuntamiento pero nos dice que esto es propiedad privada, sería ilegal arreglarnos los baches. La ilegalidad es dejarlo así. Pagamos el IBI por zona urbana, no rural», resume Ana Rubio, residente de la primera vía.

Amalia González, una de las residentes más veteranas, recuerda los tiempos en los que eran «seis vecinos, en seis caserías». Cuenta que gracias a que «un señor trabajaba en El Caleyo y aprovechábamos los excedentes» pudieron echar algo de asfalto en la calle y circular. Pero «cuando construyeron» alrededor, «los camiones lo estropearon».

A la falta de asfalto se une la escasa iluminación de Belarmino Cabal, una mínima escalerilla que les permite salir a Coronel Bobes y unos solares vacíos en los que se acumula la basura. Además de ratas y culebras.

Covadonga Pérez, que además de vecina es miembro de la plataforma Activa Ciudad Naranco, ha puesto numerosas quejas sobre la zona en la aplicación municipal de incidencias Xperta. La respuesta sobre Belarmino Cabal que le dieron fue que «esta calle, conforme al Plan General de Ordenación, está destinada a su desaparición conforme a los trámites aprobados, pese a que se desconoce fecha para su ejecución». O sea, más incertidumbre.

Sobre Acisclo Muñiz Vigo, Pérez apunta que «es una calle de tránsito al parque» de Juan Pablo II. «Las ruedas de los carricoches acaban reventadas, los chiquillos se caen porque tropiezan, las sillas de ruedas no pueden pasar».

Jaime Álvarez es uno de los pocos vecinos que viven en esta segunda calle, con la mayoría de las viviendas tapadas y deshabitadas. «Está llena de baches, los coches aparcan donde pueden. La otra semana se me pusieron delante del portal y no pude salir. La gente piensa que está abandonado, lo entiendo», describe. Por allí han pasado okupas y son habituales las ratas y las culebras, «y jabalíes dentro de poco». Señala los socavones y suelta la frase lapidaria: «Es la jungla, parece que hubo una guerra».

Urbanismo ha escuchado las quejas de los vecinos y ya les ha trasladado una propuesta de solución. «Belarmino Cabal es de propiedad municipal. Los técnicos de Infraestructuras han propuesto una actuación para acondicionarla y tapar los baches», explican desde la concejalía de Ignacio Fernández del Páramo. En cuando a Acisclo Muñiz Vigo, «es una vía privada», por lo que no puede asfaltarla al Consistorio. Como alternativa, Urbanismo quiere «cerrarla al tráfico para que los coches no puedan acceder y no se produzca ningún incidente».

Ayer, nevó sobre su pancarta: 'Queremos una calle digna'. Si no obtienen soluciones, están dispuestos a salir y cortar el paso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos