San Mateo tendrá una burbuja de seguridad

El delegado del gobierno junto a los mandos de la Policía Nacional, Local y Guardia Civil durante la junta de seguridad que tuvo lugar ayer en delegación de Gobierno. / P.ABLO LORENZANA
El delegado del gobierno junto a los mandos de la Policía Nacional, Local y Guardia Civil durante la junta de seguridad que tuvo lugar ayer en delegación de Gobierno. / P.ABLO LORENZANA

De Lorenzo asume que ninguna localidad occidental está libre de peligro, aunque llama a la «tranquilidad porque aquí no hay terroristas»

ROSALÍA AGUDÍN | GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

Los atentados de Cataluña están aún muy recientes. Alrededor de las cinco de la tarde del jueves 17 de agosto, una furgoneta Fiat Talento embistió a gran velocidad a los ciudadanos que a esa hora caminaban por La Ramblas. Quince personas fueron asesinadas y 135 resultaron heridas. Horas después, se produjo una nuevo atentado en Cambrils. Cinco terroristas fueron abatidos por los Mossos d'Esquadra después saltarse un control policial y arrollar a seis personas. Esta situación conmocionó España y las medidas de seguridad que se tomarán durante las fiestas de San Mateo, se incrementarán a pesar de que la alerta terrorista continúa manteniéndose en el nivel 4.

El objetivo es crear «una burbuja» alrededor del área festiva para que los ovetenses disfruten de los conciertos de la plaza de la Catedral o de un bocadillo en un chiringuito con «tranquilidad»: «Se ha hecho un plan de autoprotección donde se ha realizado un análisis muy exhaustivo» de cada situación y se instalarán controles en cada uno de los puntos críticos de la ciudad: desde el casco antiguo hasta las carreteras de acceso, explicó ayer el jefe de la Policía Local, José Manuel López,después de la celebración de la junta de seguridad en la sede de delegación de Gobierno, a la que no acudieron ni el alcalde, ni el concejal del ramo, ya que a esa misma hora se celebraba en el Ayuntamiento una junta de gobierno extraordinaria para la adjudicación de las barreras de seguridad que se instalarán en las calles del centro como por ejemplo la plaza de la Escandalera.

Por su parte, el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, lejos de las críticas al Ayuntamiento del año pasado o de este por la seguridad del Tartiere, alabó el plan de autoprotección municipal y destacó que en la región no existe, a priori, riesgo de que haya un atentado terrorista: «Aquí no hay terroristas, así que tranquilidad y serenidad», destacó para a renglón seguido recalcar que ninguna localidad del mundo Occidental está fuera de peligro.

«Hemos constatado que la Policía Local tiene perfectamente organizada la prevención las fiestas mateínas y si en algún momento se necesitase la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dependientes de esta Delegación de Gobierno, allí estarán con todos los medios», resaltó. Asimismo, afirmó que el objetivo de los agentes será «impedir la entrada de camiones y furgonetas hacia un lugar donde haya miles de personas» y destacó que los planes de seguridad se deben adecuar a este «nuevo terrorismo». «Hay una frase que se ha dicho y entiendo que es muy cierta: 'Cada localidad debe buscar sus ramblas y protegerlas'» concluyó el también exalcalde.

Círculos de seguridad

El concejal de Seguridad, Ricardo Fernández, resumió ayer el plan de seguridad de las fiestas como una serie de anillos concéntricos, con un primer círculo, que asumiría la Guardia Civil, para controlar el acceso de vehículos pesados a la ciudad. El segundo, gestionado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, correspondería con los viales de la ronda interior -General Elorza, avenida de Santander, Real Oviedo, Hermanos Pidal, González Besada, Muñoz Degraín y la propia ronda Sur-; el tercero, con gestión coordinada entre la Policía Local y la Nacional, «corresponde al Oviedo Redondo». Será en este último, donde se concentren las barreras -cada una con un peso de dos toneladas y media- para evitar o frenar el acceso de vehículos. «Algunas serán permanentes» expuso el edil, «otras tienen que ser móviles por cuestiones de acceso a residentes, servicio y distribución a hostelería y comercios o para actividades puntuales como el Día de América». Parte, también «se colocarán en zig-zag», como en Marqués de Santacruz, creando un carril estrecho y complicado, una molestia para los conductores a cambio de la seguridad de los mateínos.

En el dispositivo de vigilancia participarán un número de agentes similar al del año pasado, pero con un refuerzo de la seguridad privada que contrata la SOF para el entorno de la plaza de la Catedral, expuso el edil. Serán unos 200 agentes de la Policía Local y de la Nacional los que velen por el correcto desarrollo de las fiestas.

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