Las calles aledañas al nuevo bulevar asumirán gran parte del actual tráfico

La recreación infográfica del lago incluido en el proyecto con Santullano al fondo. / E. C.
La recreación infográfica del lago incluido en el proyecto con Santullano al fondo. / E. C.

El incremento del mallado urbano en dirección norte-sur y la menor sección de las calzadas, claves en la configuración de la propuesta

J. C. A. OVIEDO.

Nunca un mapa de ruido para medir la contaminación acústica dio para tanto. El plan, ideado entre Seguridad Ciudadana y la concejalía de Urbanismo y Medio Ambiente, permitió el pasado verano conocer la cantidad de decibelios que soportan los ovetenses en sus viviendas, hospitales y colegios. Pero los datos, resultado de la inferencia del volumen de tráfico que hay en cada calle de la ciudad, se torna en pieza clave para la ejecución del nuevo bulevar de Santullano.

Encuesta

La incredulidad de muchos vecinos a la hora de sacar el tráfico hacia la autopista 'Y' dos kilómetros y medio más allá de donde ahora comienza es patente. El temor a los atascos, también. Pero este diario ya adelantó antes de la confección del jurado que eligió a 'Bosque y Valle',de los arquitectos Eslava y Tejada como propuesta ganadora que al concejal del área, Ignacio Fernández del Páraamo, «no le preocupaban los datos de vehículos diarios» para la solución del futuro bulevar.

La entrada a la ciudad se dibuja en las infografías con una gran rotonda junto al campo de fútbol de Matalablima. «Una glorieta proyectada como punto de articulación de vías de diferente carácter», reza la propuesta 'Bosque y Valle', que prende, a partir de ese punto, y hasta que se vuelvan a unir para dar a la rotonda de la Cruz Roja, separar los viales de entrada y salida, de «menor sección» a los de la actual pero sin perder su número: cuatro, dos para cada dirección. En el medio habrá otras dos rotondas y pasos con «cruces transversales» que conecten La Monxina con Ventanielles y La Tenderia con Pumarín. Algo que ahora se salva por Ángel Cañedo, avenida de Atenas y la carretera de Rubín.

A del Páramo no le procupa la reordenación del ámbito porque la afluencia de vehículos en las calles actuales según los datos recabados por los aforadores, es como sigue: Tenderina Alta, 16.000 vehículos diarios; Tenderina Baja, 12.700; avenida de Roma, 10.800; Julio Álvarez Mendo, 16.700, y Ángel Cañedo 15.800. Por la actual entrada a la ciudad, los números crecen hasta 32.000 coches por lo que las citadas calles tienen capacidad de absorver parte del flujo.

El edil lo explica comparando las cifras que soporta otra calle, General Elorza, por la que transitan 24.000 coches al día con el bulevar de Santullano. «Ambas son calles de cuatro carriles y la motivación principal del proyecto es la de dotar a la antigua entrada» de la ciudad «un aspecto de calle».

Un aspecto de ciudad para el bulevar pero alejado del cemento. Verde y sostenible. Porque otra de las motivaciones del proyecto ganador es dar «una alternativa que supone generar un espacio urbano más atractivo que la típica calle-avenida de dos direcciones con una mediana central, según el responsable de la idea, Miguel Ángel Tejada.

Con el desdoblamiento en dos viales separados y la posible asimilación de coches hacia las calles anteriormente citadas y con un «incremento del mallado» norte-sur, el peatón, el usuario del transporte público y el ciclista tornan en protagonisitas de esta historia. El proyecto prevé el rebaje de las cotas en sentido norte y sur para recuparar la topografía original.Al sepultar la depresión de la actual autovía bajo el parque, se habilitarán espacios para carriles bicis longitudinales y permitirá que los peatones puedan caminar sin grandes pendientes entre los barrios ahora enfrentados y separados por la calzada.

Temas

Oviedo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos