El alcalde de Oviedo, sobre el cambio de placas: «El PP debería estar callado»

Carmen García, Ana Taboada, Cristina Pontón y Wenceslao López tras descubrir la placa de la calle de Federico García Lorca, antigua Calvo Sotelo. También se cambió el nombre de la contigua plaza de la Gesta por plaza del Fresno. / MARIO ROJAS

El Ayuntamiento comienza a eliminar el callejero franquista de la ciudad

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Cuarenta y tres años después de la muerte de Franco y once de la promulgación de la Ley de Memoria Histórica, ayer, el Ayuntamiento de Oviedo dio, en palabras del alcalde, el «primer paso de un largo camino» para ajustar las cuentas democráticas con la dictadura. Al menos de fachada, con el simbólico cambio del nombre de la vieja calle de Calvo Sotelo por la del poeta Federico García Lorca. La primera de las veintiuna vías que verán sustituida su nomenclatura franquista. La segunda, en la esquina contigua, fue la de la Gesta por la plaza del Fresno.

En total, la sustitución de las placas de las veintiuna calles y plazas ascenderá a 57.000 euros. Además, a petición vecinal, en la partida se incluye la colocación de otras 31 -sin cambio de nombre-, para lugares de la ciudad que estaban deficientemente señalizados.

En un acto presidido por Wenceslao López y el resto de ediles de los tres partidos de gobierno local se descubrió la placa con el nombre del poeta. Carmen García, profesora de la Universidad de Oviedo y ponente en la comisión que estudió qué vestigios fascistas eran susceptibles de ser eliminados, leyó un fragmento de la tercera estampa del 'Mariana Pineda' de Lorca: «Amas la libertad por encima de todo, pero yo soy la misma libertad».

«Las razones fueron el corazón de las decisiones», explicó el alcalde acerca de la comisión que arrancó en 2015 y a la que agradeció su «altruismo» en los trabajos para que «por fin Oviedo pueda sentirse orgullosa de que se haya recuperado la dignidad en sus calles eliminando los nombres que ensalzaban la dictadura».

También cargó ante los medios contra la gestión de la Ley de la Memoria Histórica por parte del Partido Popular y las críticas al cambio de calles: «Deberían estar callados, dicho en tono suave». Minutos después, en el propio acto de inauguración de la placa, ante el público, lo elevó. «No convienen acostumbrarse a las dictaduras y su cultura», recomendó López antes de añadir que «el PP sigue luchando por defender el franquismo en España».

Sobre esta polémica, la profesora García recordó que los homenajes públicos y las placas de las calles los escriben los vencedores. «En plena guerra, el diario de -propaganda- de Falange; en el año 37, comenzó a cambiar todas las calles republicanas que les vino en gana. Fueron ágiles y rápidos. Nosotros muy lentos».

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