La carroza del blindaje

Agentes de la Policía Local, durante el paso del desfile por Uría, a la altura de La Escandalera. / P. LORENZANA
Agentes de la Policía Local, durante el paso del desfile por Uría, a la altura de La Escandalera. / P. LORENZANA

El desfile, marcado por un intenso control policial, transcurre sin incidencias | Agentes de la Policía Nacional, la Local y la Guardia Civil vigilaron al milímetro los acceso a la ciudad y las calles del multitudinario recorrido

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Durante el desfile del Día de América en Asturias, Oviedo se blindó. Agentes de la Policía Nacional, la Local y la Guardia Civil vigilaron los accesos a la ciudad y todo el recorrido, con la calle Independencia como punto de salida y meta. A pesar de que el nivel de alerta antiterrorista es el mismo desde hace más de dos años, la vigilancia fue máxima. Los atentados ocurridos hace poco más de un mes en Cataluña aún están muy recientes y las barreras de hormigón y los coches policiales cortaron las vías. Con todo bajo control, el pasacalles transcurrió sin incidentes.

Agentes uniformados y de paisano se entremezclaron con los miles de asistentes. Previamente se instalaron los bolardos en las inmediaciones del desfile: en el corte de la avenida de Galicia con Hermanos Menéndez Pidal, en la calle Argüelles con la plaza del Carbayón, en Independencia con Ingeniero Martina y en Federico García Lorca (antigua Calvo Sotelo) con Santa Teresa. Además, en los carriles paralelos a estas confluencias se colocaron varias patrullas para evitar cualquier situación de peligro y actuar de forma rápida en caso de que hubiese alguna incidencia, según informaron ayer fuentes del dispositivo.

Los agentes trabajaron desde por la mañana hasta la finalización del pasacalles, pasadas las siete de la tarde. Hubo una «coordinación absoluta entre los diferentes cuerpos», destacaron. A primera hora de la tarde todos las partes implicadas en el plan de autoprotección mantuvieron una reunión para rematar detalle. De forma paralela, «dos camiones con una grúa colocaron los elementos de protección», detalló el jefe de intervención, Miguel Romano, y los retiraron al recogerse la última carroza.

Círculos de seguridad

Al igual que ocurre durante los conciertos que cada noche se celebran en la plaza de la Catedral, a lo largo del desfile hubo cuatro círculos de seguridad, explicó ayer el concejal de Seguridad Ciudadana, Ricardo Fernández. El primero lo asumió la Guardia Civil para controlar el acceso de vehículos pesados; el segundo lo gestionaron agentes de la Jefatura Superior de Policía; el tercero se produjo en los alrededores del desfile, y el último en las calles por las que transcurrieron las carrozas.

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