Una cascada en la estación de Llamaquique

Imagen del agua caída sobre uno de los andenes de la estación. / E. C.

Las intensas lluvias caídas en las últimas horas en Oviedo dejan imágenes pocas veces antes vistas

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Las intensas lluvias caídas en las últimas horas en Asturias están provocando situaciones hasta ahora pocas veces vistas. Las precipitaciones, que alcanzaron los 38,6 litros por metro cuadrado registrados en Oviedo durante el domingo, obligaron a desalojar a 110 ancianos que residen en el Centro Polivalente de Recursos (CPR) de Cerdeño y provocaron numerosas inundaciones en garajes de distintos puntos de la ciudad, además de dejar una auténtica cascada en la estación de Llamaquique. Usuarios de la terminal subterránea captaron la columna de agua sobre uno de los andenes de pasajeros.

El temporal, que el sábado generó olas de más de nueve metros en la costa asturiana que provocaron un boquete de grandes dimensiones en el espigón del puerto de Cudillero y vientos de hasta 135 kilómetros por hora, ha afectado también a Avilés donde este domingo se produjo la caída de un árbol de grandes dimensiones que obligó a cortar la circulación en uno de los principales accesos al centro urbano.

El casco urbano de Villaviciosa quedó anegado por el agua, lo que llevó a su alcalde, Alejandro Vega, a exigir de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, dependiente del Ministerio de Agricultura, que dé prioridad a las obras planificadas para luchar contra una situación que se repite al coincidir periodos de lluvia intensa y prolongada con la pleamar,

Además, un tren de pasajeros que cubría la línea entre Santander y Oviedo descarriló en el municipio de Parres tras chocar contra un desprendimiento de rocas que se había producido sobre la vía sin que se hayan registrado heridos.

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