La ciencia se explica en diez minutos

Beatriz García presentó a las bacterias y microorganismos como auténticos superhéroes. /  P. LORENZANA
Beatriz García presentó a las bacterias y microorganismos como auténticos superhéroes. / P. LORENZANA

El monólogo fue el instrumento utilizado por una decena de investigadores como divulgador del conocimiento científico El Teatro Filarmónica acogió la segunda edición de 'El Club de la ciencia'

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Hacer fácil lo difícil utilizando el humor y hablando de ciencia es digno del más hábil de los alquimistas. La mezcla era un reto y a él se enfrentaron diez científicos ayer sobre las tablas del Teatro Filarmónica. La segunda edición de 'El club de la ciencia' llenó el patio de butacas de público que descubrió que los superhéroes no son 'Batman' sino unas bacterias de nombre impronunciable o que ser daltónico no significa que no distingas entre el rojo y el verde.

Diez minutos, diez científicos y diez historias sobre ciencia traducida al idioma del común de los mortales. De esta manera, Beatriz García logró explicar con pelos y señales como los microorganismos son los verdaderos superhéroes del universo. Como no van a serlo si llevan sobre la faz de la tierra 3.500 millones de años. Era la primera vez que esta científica se subía al escenario de un teatro y los nervios los apartó en el mismo momento que aseguró que «nosotros los humanos damos mucha pena como especie» porque los verdaderos supervivientes a cualquier situación extrema que se presente son los microorganismos. Solo una bacteria puede vivir a temperaturas de menos veinticinco grados centígrados, un humano no sobreviviría ni diez minutos. Con proezas así no era de extrañar que su monólogo llevara como título 'Viviendo al límite: superbichantes'.

El evento, presentado por Pachi Poncela, también sirvió para romper mitos. Lo hizo Ángel Menéndez. «Soy daltónico y vengo a hablar de colores», se presentó. Rompió mitos como porque «los colores no existen» son solo una interpretación que hace el cerebro de la luz y que un daltónico sí puede distinguir entre el rojo y el verde por lo que pidió un favor a los asistentes: «Nunca preguntéis si distinguimos los semáforos porque seremos daltónicos pero no gilipollas». Palabra de científico.

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