Comienza la limpieza de pintadas en el casco histórico de Oviedo, que durará dos meses y medio

Comienza la limpieza de pintadas en el casco histórico, que durará dos meses y medio
Operarios de Imesapi comienzan a aplicar pintura para cubrir los grafitis de la calle Carta Puebla. / ALEX PIÑA

Las brigadas municipales contra los grafitis, reforzadas en 2017, eliminaron un total de 28.200 en los últimos cuatro años

D. LUMBRERAS OVIEDO.

El plan para eliminar las pintadas en El Antiguo, un contrato de 60.000 euros adjudicado a Imesapi, comenzó ayer a ejecutarse en la calle Fuero. Según explicó el jefe de obra, Sergio Linares, durará «dos meses y medio», que intentarán que sean menos, aunque dependerán de la meteorología. Afecta a 187 edificios del casco histórico, en cuyas fachadas y carpintería metálica trabajarán dos brigadas de dos operarios cada uno.

El concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, explicó que el objetivo es «devolver el ornato a esta parte de la ciudad, que está degradada desde el año 2012, cuando fue la última intervención. Hemos empezado por la calle Oscura y Fuero porque es una de las zonas donde tenemos recogidas la mayor parte de las autorizaciones de los propietarios».

Aún quedan algunos permisos por recibir, que se encarga de recabar la adjudicataria. Donde ya existen, como en Fuero, los obreros aplican «pintura tixotrópica (blanca) para cubrir el grafiti, después se dan dos capas de acrílica del color de la fachada», detalló Linares. En las paredes de piedra, la limpieza se efectuará con chorreo de arena.

Del Páramo también se refirió al futuro plan para luchar contra los grafitis en el resto de Oviedo: «Desde mayo en Conservación estamos trabajando en esta línea, hemos puesto en el presupuesto municipal 100.000 euros y están ultimando los pliegos los trabajadores del servicio». A día de hoy, contra las pintadas luchan cuatro brigadas con operarios que las limpian con agua a presión, siempre que las condiciones de la fachada permitan. Entre 2014 y 2017 eliminaron, según fuentes municipales, 28.200 grafitis.

Para evitar que los grafiteros vuelvan a las andadas, el contrato incluye una garantía por la cual Imesapi deberá limpiar las nuevas pintadas que aparezcan el mes siguiente a que acabe el plan. Además, la Policía Local vigilará que se mantengan las paredes inmaculadas y seguirá sancionando a los vándalos: tramitaron nueve expedientes en 2017 y este ya llevan cuatro.

El plan comenzó con el trabajo de campo en agosto del año pasado, pero la limpieza no ha comenzado a esta hora debido a la complejidad para obtener la autorización para limpiar de los propietarios de los 187 edificios beneficiados por el plan. La labor la comenzó el Ayuntamiento enviando cartas a los vecinos.

Del Páramo ya había explicado que los operarios se limitarán a «repintar las plantas bajas y realizar pequeñas reparaciones». Ello, siempre procurando que se mantengan los mismos colores en toda la fachada y preservar la buena conservación de la piedra, evitando que se rompa y protegiéndola frente a futuros grafitis. No se emplearán andamios ni se arreglarán destrozos graves.

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