La Audiencia condena a un joven a 10 años de prisión por maltratar y retener a su pareja

Sede de la Audiencia Provincial en Oviedo. /MARIO ROJAS
Sede de la Audiencia Provincial en Oviedo. / MARIO ROJAS

La sentencia recoge que ejercía una violencia física «sistemática» contra su víctima a la que propinó «una paliza brutal» en Cangas de Narcea

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

«Un patrón sistemático de violencia con la finalidad de asentar sobre su pareja una situación de dominio». Es una de las conclusiones que recoge la sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial que ha condenado al tinetense J. M.V. B. a diez años de prisión por los delitos de detención ilegal, maltrato de género, lesiones, amenazas de género y maltrato habitual contra su pareja, una joven vecina de Oviedo y natural de Cangas de Narcea. Fue, entre otros episodios, víctima de «una brutal paliza» por parte del condenado el 30 de diciembre de 2016. También deberá indemnizarla con 7.000 euros por las lesiones y las secuelas de estrés postramaútico sufridas. Además, ha sido condenado a una multa por amenazas y lesiones leves al hermano de la joven.

La joven sufrió varias agresiones por el ya condenado que llegó a amenazar con matar a su familia. Dos de esos episodios violentos sucedieron en el domicilio que el procesado compartía con sus padres en Tineo, pero el más grave y que desencadenó en la apertura del juicio oral fue la paliza que sufrió la joven por parte de su pareja en el aparcamiento de la peluquería donde ella trabajaba, en Cangas del Narcea, en diciembre de 2016, una vez que ella había finalizado la relación con el condenado. La sentencia da por probado que, tras esperarla «cobardemente escondido entre unos tractores», la agarró por el cuello, la tiró contra el suelo y comenzó a propinarle patadas en la espalda y en los costados. Una paliza que continuó en el interior del vehículo de la víctima a la que fue conducida por su agresor en contra de su voluntad.

Los hechos:
el agresor esperó a su víctima en el aparcamiento de su lugar de trabajo, la propinó una paliza y la obligó a entrar en el coche contra su voluntad.
El juicio:
se celebró el 30 de enero de 2018. La víctima detalló con «coherencia» los episodios de agresiones sufridas.
La sentencia:
la Audiencia Provincial le condena a diez años de prisión.

La sentencia hace hincapié en el testimonio que ofreció la víctima durante el juicio. «El Tribunal no aprecia atisbo alguno de fabulación o manipulación, sino más bien sensatez y muestras de madurez, bajo un manto de aflicción sincera y miedo, del que tomó buena nota esta ponente frente a la actitud violenta del acusado en el juicio». De hecho, durante la vista oral se tuvo que interrumpir la sesión en dos ocasiones para esposar al condenado. Además, el fallo contrapone el testimonio «coherente» y «creíble» de la víctima con el ofrecido por el agresor. «La versión que mantiene el acusado no resiste un mínimo juicio crítico, ni merece crédito alguno».

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