Condenada a dos años de cárcel la madre que no quiso revelar el paradero de su hijo

La condenada, en el momento en que le retiran las esposas para el juicio.
La condenada, en el momento en que le retiran las esposas para el juicio. / ALEX PIÑA

La defensa recurrirá la sentencia, mientras su cliente cumple tres años de prisión por abandonar a otras tres hijas en un piso de Pumarín

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

El Juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo ha condenado a dos años de prisión por abandono de su hijo, nacido en 2009, y nueve de inhabilitación para ejercer la patria potestad, a M.J.G.F., la madre que actualmente cumple una condena anterior, de tres años de cárcel, por haber dejado solas en un piso en Pumarín a otras tres hijas de 3,2, y un mes de vida.

Durante la vista oral celebrada la semana pasada, la entonces acusada afirmó que su hijo reside con su padre en Portugal, pero se negó a relevar el paradero exacto ni la filiación de ambos. Ella, que aparece como único progenitor en el libro de familia, se acogió a su derecho de declarar solo a instancias de su defensa.

Sin embargo, no fue suficiente y en la condena, la jueza explica sus serias dudas de que el niño no haya sido despojado de los deberes que tienen los progenitores por ley. «Tras el nacimiento del menor en diciembre de 2009», escribe en la sentencia, «no existe la más mínima prueba de que la madre haya prestado atención o cuidado derivado de la guardia legal del menor. Hasta el punto que ha desaparecido rastro alguno de la situación real en la que pudiera encontrarse».

Asimismo, la juez entiende que en ningún momento del proceso, abierto a la sazón del juicio por abandono de las otras tres niñas, la madre se negó «de forma contumaz» a dar una «explicación cierta y factible» del paradero del menor.

Bárbara Sánchez, la abogada que asistió a M.J.G.F. durante el juicio, defendió que los Servicios Sociales del Principado, personados como acusación particular, podían haber hecho algo más que iniciar una causa penal si sabían del posible abandono del niño. Además, pugnó con el fiscal por reducir el comportamiento de su defendida a la presunción de inocencia y le recordó que era labor de la acusación dar pruebas del delito.

La jueza no lo comparte. En la parte expositiva califica esos argumentos como «burdos», al haber querido «derivar la imputación de los hechos a una cuestión de preservar la identidad del otro progenitor». Asimismo, a la magistrada le resulta «ocioso recordar» que, «por cuanto no consta filiación alguna respecto al otro progenitor, es obvio que solo de la misma puede y debe demandarse el efectivo cumplimiento» de la patria potestad.

También argumenta en la sentencia que la madre no ofrece un relato alternativo de los hechos para poner en duda la comisión del abandono del niño, del que no consta escolarización y que nunca pisó el centro médico de Pumarín, donde estuvo dado de alta hasta 2014, siquiera para cumplir el calendario de vacunación «sujeto a regulación legal».

Así, «por la gravedad de los hechos» no se modifica un ápice la pena solicitada por el Ministerio Público porque «la situación de desamparo del menor se retrotrae prácticamente a la fecha de nacimiento del mismo». Sánchez , por otro lado, confirmó ayer a este diario que tienen previsto recurrir la sentencia.

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