Condenan a un año de cárcel al acusado de agredir sexualmente a una joven

El procesado, entrado a los juzgados el pasado 20 de julio. / P. L.
El procesado, entrado a los juzgados el pasado 20 de julio. / P. L.

El juez dice que hay prueba de cargo suficiente para concluir que atacó en dos ocasiones a su víctima a pesar de sus versiones contradictorias

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

La agredió sexualmente en dos ocasiones en un mismo día. Es lo que concluye el juez magistrado de lo Penal número 4 que condena al procesado a un año de cárcel, al pago de mil euros y le prohíbe acercarse a su víctima durante dos años a menos de cien metros.

Los hechos ocurrieron el pasado 7 de julio después de que ambos coincidieran en un local del Oviedo Antiguo y siguieran de marcha por Gascona hasta las dos de la tarde. Para esa hora, se habían besado pero la joven le había advertido, ante sus proposiciones, que no quería mantener relaciones sexuales.

La llevó a casa, pero como le quedaba una hora para entrar a trabajar él le pidió que se fueran a dar una vuelta. Ella accedió, no sin antes recordarle que no pasarían nada entre ambos. Entonces, estacionó su vehículo en una calle de la Ronda Sur y le pidió de nuevo que practicaran sexo. El agresor pasó del asiento del conductor al del copiloto, se puso encima de la víctima y le bajó el pantalón y la ropa interior, al tiempo que se quitaba la ropa. Consiguió apartarlo y huir del coche, pero tras pedirle perdón, la víctima volvió a subir al coche y los hechos se reprodujeron hasta que logró, de nuevo, escapar semidesnuda.

La denunciante ofreció «un testimonio veraz, coherente y de gran riqueza de detalles»

Durante el juicio celebrado el pasado 20 de julio, las versiones de ambos fueron contradictorias. Ella mantuvo que siempre le dejó claro «que no iba a mantener relaciones sexuales con él», mientras que el agresor aseguró que «no he hecho nada, estoy muy sorprendido porque todo se ha salido de madre», declaró.

Versiones contradictorias que el propio juez reconoce: «Debemos partir de la base de que la testifical de la víctima es la única prueba de cargo directa», pero es algo «habitual en los delitos contra la libertad sexual». Admitido este punto, «el análisis del resto de la prueba practicada es bastante para otorgar plena verosimilitud a la testifical» de ella, por lo que «hay prueba de cargo bastante para desvirtuar la presunción de inocencia que asiste» al procesado. Y la denunciante ha ofrecido «un testimonio veraz, coherente y de gran riqueza de detalles», sentencia el juez.

El consumo de cocaína la noche de los hechos por parte del procesado, no cuenta, argumentó, como atenuante porque no queda acreditado «que ello hubiera menoscabado gravemente las bases de su imputabilidad». Un año de prisión.

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