La Consejería de Educación busca 117 maestros y profesores de Secundaria

R. A. OVIEDO.

117 plazas de docentes. Este es el número de jubilaciones que ha habido desde marzo de 2016 en las escuelas infantiles, colegios públicos, institutos, centros integrados de Formación Profesional y en el Conservatorio Superior de Música Eduardo Martínez Torner. La Consejería de Educación y Cultura, liderada por Genaro Alonso, ya ha dado el visto bueno para cubrir estos puestos, pero en su mayoría no serán ocupados por personal fijo.

La suspensión de las oposiciones en marzo debido al retraso en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha influido de forma negativa en esta convocatoria y los maestros que ocupen estas plazas serán interinos. Es decir, que pasarán el curso escolar en este puesto y lo más probable es que el próximo año tengan un nuevo destino. Otros usarán las comisiones de servicio.

Pero hasta finales de agosto no se sabrá quiénes ocuparán estas 117 plazas. Durante los últimos días de mes, los maestros y profesores que aún no han aprobado las oposiciones pasarán el día pegados al ordenador. Elegirán sus destinos más acordes según la conciliación familiar y laboral y también los que estén más cerca de su casa. Unas jornadas más tarde, el Principado les notificará el lugar donde trabajarán este año, firmarán el contrato y después colgarán su mandilón en el centro donde este año enseñarán Matemáticas, Sociales o Lengua Castellana.

Inicio de curso

A los que más les afecta que la asignación de las plazas sea tan tarde es a los profesores de instituto. Este año las clases de Secundaria y Bachillerato empiezan el 13 de septiembre. Dos días antes de lo normal. Durante los cinco días hábiles que hay hasta esta jornada -el día 8 es festivo y el resto son fines de semana -tendrán que examinar a sus antiguos alumnos evaluarlos, firmar las actas, atender reclamaciones en caso de que las haya y proceder a las matriculaciones (que, según el calendario, finalizan el 7 de septiembre). Casi trabajarán a contrarreloj.

En la concertada la situación será aún más complicada. Las direcciones se amoldarán a los recortes que desde Educación se han planteado. Sin ir más lejos, y por segundo año consecutivo, el colegio Nazaret de la calle Valentín Masip perderá una aula en Secundaria, al igual que en la Fundación Masaveu.

En La Sagrada Familia, situado en San Lázaro, se eliminará una unidad de Primaria, tal y como pasará en La Milagrosa donde quedarán diecisiete clases para los niños entre seis y doce años.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos