El Consistorio creará nuevas tasas para desincentivar el abandono de animales

Rubén Rosón, concejal de Economía, durante una intervención en un Pleno. / MARIO ROJAS
Rubén Rosón, concejal de Economía, durante una intervención en un Pleno. / MARIO ROJAS

Prevé reducir el tipo del IBI y compensar el alza de los valores catastrales y seguir con el recargo para grandes propiedades

GONZALO     DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

Seguro que Cristobal Montoro, Ministro de Hacienda, nunca le ha preguntado cuántos impuestos quiere usted pagar. El Ayuntamiento, sin embargo, lo está haciendo por primera vez. El equipo de gobierno ha abierto un periodo de consultas previo a la elaboración de las ordenanzas fiscales para el próximo año en el que se podrán hacer aportaciones hasta el próximo 28 de agosto. El documento a debate trae novedades. La principal, la creación de dos nuevos gravámenes para ayudar a sostener el Albergue Municipal de Animales.

La entrada, este año, de los nuevos gestores la clínica veterinaria Quirós y las nuevas condiciones del servicio, como la política de sacrificios cero, fueron celebradas por el equipo de gobierno, después de años de problemas con la anterior responsable de las instalaciones de La Bolgachina, la Sociedad Protectora de Animales. Pero seis meses después, la situación es difícilmente sostenible.

La mejora radical de las instalaciones -sometidas a un profundo remozado, por parte del Ayuntamiento-, de los procedimientos -con el vacunado y la colocación del chip a todos los animales- y la publicidad generada con el cambio en la gestión lejos de reducir los abandonos de animales, los ha aumentado. En los últimos meses, los gestores de la Perrera lo han denunciado de forma reiterada y han pedido colaboración vecinal y diligencia a la Policía Local para encontrar a las personas que dejan atados a la puerta de las instalaciones a sus mascotas. Solo en la última semana de julio, entraron por abandona una perra y doce cacharros desde Las Regueras y aparecieron junto a la verja, en una jaula, otros seis cachorros más.

Y así es imposible. La clínica veterinaria Quirós comenzó el pasado mes de febrero a gestionar la Perrera, con el objetivo declarado de reducir la cifra de mascotas a su cuidado -347, entre perros y gatos, en aquel momento- , para aproximarla al número de jaulas disponibles, 120. Todo ello, sin recurrir al sacrificio, que queda limitado en el nuevo contrato a razones estrictamente sanitarias e informadas por un veterinario. Ahora los números no cuadran.

El equipo de gobierno para tratar de reconducir la situación creará el año que viene una nueva tasa, que se llamará «por la prestación del servicio de recogida, mantenimiento y vigilancia de animales en el Albergue Municipal de Animales». El gravamen tiene como objeto que el propietario del animal recogido en el Albergue se haga cargo de los gastos ocasionados al Ayuntamiento por su tenencia y manutención en el mismo. Lo malo es que será difícil de cobrar a aquellos que dejan sus perros abandonados al amparo de la noche o sin identificar.

Para compensarlo, las ordenanzas fiscales incluirán un nuevo precio público, que pagarán quienes adopten un animal de la Perrera. Los ingresos servirán para paliar parte de los costes que se originan previamente a la entrega del animal, como la cartilla sanitaria, el reconocimiento veterinario, las vacunas y la desinfección y desparasitación de la mascota.

El Ayuntamiento ya tenía una ordenanza similar que se dejó decaer ante la práctica desaparición de los servicios veterinarios municipales.

IBI, ajustado

La consulta confirma que, como adelantó este diario, la concejalía de Economía tiene previsto extender nuevas bonificaciones en algunos precios públicos a los titulares del Carné Joven y a personas discapacitadas. También se aumentarán algunos de los descuentos para estos colectivos y desaparecerán algunas tarifas. Entre ellos los que rigen para las escuelas de 0 a 3 años. Hasta ahora, solo las familias con menos recursos económicos se beneficiaban de estas deducciones y para el próximo año el Ayuntamiento extenderá este criterio a todas las familias que ingresen menos de 3,34 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples. Es decir, a todas aquellas unidades parentales y con hijos que reciban unos ingresos mensuales medios de alrededor de 1.800 euros.

Pero los esfuerzos de la concejalía se centran en lo importante: en el IBI, que supone ya uno de casa tres euros de los ingresos municipales. De un lado el departamento que dirige Rubén Rosón volverá a rebajar el tipo general del IBI para compensar l a subida de los valores catastrales que se produce como consecuencia de la nueva ponencia que entró en vigor en 2013. Deberá hacerlo, hasta el entorno del 0,62%, frente al 0,65 del ejercicio en curso.

El tipo diferenciado para los inmuebles de mayor valor catastral se mantendrá como figura, pero no está decidido qué recargo supondrá. El vigente para este año del 1,3% está recurrido en los tribunales y con visos de prosperar después de que el Ayuntamiento olvidase publicar el anuncio de información pública. Supondría la pérdida de tres millones de euros de ingresos.

El equipo de gobierno está, además, dispuesto a «corregir algunas distorsiones aparecidas» al aplicar el recargo a garajes de comunidades de propietarios.

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