La Corredoria, el barrio que es ciudad

El barrio, con su configuración actual, al lado del Hospital Universitario Central de Asturias. /E.C,
El barrio, con su configuración actual, al lado del Hospital Universitario Central de Asturias. / E.C,

La zona, con casi 19.000 vecinos, urge el segundo instituto y mejoras en las conexiones | Los residentes, que se han multiplicado por nueve desde los años ochenta, piden mejoras de autobús y más seguridad

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Maite Orozco, presidente de la asociación de vecinos de San Juan de Las Corredoria, hizo las maletas hace cuatro décadas y se trasladó a vivir a la zona noroeste de Oviedo. «Vivo en La Carisa, la carretera que llegaba hasta la general era una caleya», recuerda. De aquélla «no había una oficina de Correos ni un centro de salud». Desde la ventana de su casa ha visto el cambio que se aprecia entre las dos fotos que ilustran esta página, separadas por veinte años.

La Corredoria es la historia de un éxito. Pudo no serlo. El suelo más llano de todo el municipio era un conjunto de casonas y malas viviendas alineadas junto al viejo camino real construido por Carlos III para unir Oviedo con Gijón. Un lugar de paso como atestiguan el Mojón de la Media Legua; el Puente Vieyu, junto a Lugones, o el que aún exista una posada con portón para los carros junto a la plaza de los Cuatro Caños. Junto a ese camino se han quedado a vivir casi 20.000 personas en estos lustros. Precios contenidos, por la abundante oferta de vivienda protegida; buenas comunicaciones y los espacios creados con una urbanización en manzana abierta se citan como las claves de su atractivo.

Dejó de ser una aldea, una parroquia rural de Oviedo, en 1967. Pero no se enteró. Aquel año, la Corporación municipal aprobó un nuevo plan urbano, el llamado plan Mesones por su impulsor. El diseño planteaba una traza en retícula, paralela al camino real, ya de aquella carretera nacional, y la vía del tren, con amplias bandas de suelo industrial, comercial y residencial y reservas para un gran enlace con la autopista 'Y' recién inaugurada.

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Nada se hizo. Con los años, entre las huertas se levantó La Carisa vieja y, luego, La Monxina. Viviendas para obreros, con el yugo y las flechas del ministerio sobre los portales, aisladas del resto de la ciudad. Pisos pequeños, calles estrechas, el origen del mayor barrio de la ciudad. Los primeros 2.000 vecinos de la zona, con Maite Orozco entre ellos.

En el 86, el Ayuntamiento aprobó un nuevo plan, el de Fontbella y Caycoya, y La Corredoria volvió a ser una parroquia rural. El documento declaraba no urbanizables la mayor parte de los suelos, salvo los bordes de la carretera y el entorno del Instituto del Carbón (La Malata), que se reservaba para usos industriales. De aquellos años son los primeros bloques de Cuatro Caños, La Estrecha o El Cortijo. Bajo el plan anterior, estaba ya en obras el grupo Pintado.

Todo eso cambió en 1996. El inestable Gobierno regional del recientemente fallecido Sergio Marqués buscó suelos para promover vivienda pública, cuanta más mejor. Necesitaba un voto de la izquierda para poder aprobar sus presupuestos. Tal vez, bajo la boina de aquel diputado de IU Antón Saavedra nació el nuevo barrio. La Corredoria Oeste y La Corredoria Este se definieron como reservas regionales de suelo, como tales pasaron al PGOU de Peñuelas, por seguir con los nombres.

Las obras no esperaron por el texto refundido, de 2001. El consejero de Fomento, Juan José Tielve, encomendó el desarrollo a la Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo de Asturias (Sogepsa) y en 1996 las máquinas iniciaron el movimiento de tierras en el PP-8.

José Manuel Martínez, gerente de la agencia inmobiliaria que lleva su apellido y que ha vendido «1.200 pisos en La Corredoria», recuerda los inicios «difíciles», pero sobre todo «lo rápido que ha evolucionado todo de forma muy positiva».

Hitos del barrio

En la corta historia de La Corredoria hay varios hitos. El primero, fue en 1998. El principado construía la vía rápida Naranco -hoy AS-II- y los vecinos lograron un enlace con el barrio. Fue un año clave para el futuro de La Corredoria. Las imágenes de entonces permiten comprobar el avance de las obras de urbanización del PP-8 y las de las primeras de sus casi 1.300 viviendas de protección; en la falda del Naranco, se ven los trabajos de la As-18, y, junto al Nora, los de la variante ferroviaria de Cinturón Verde. También era año prelectoral y el Gobierno sin partido de Marqués presagiaba el retorno de los socialistas a Suárez de la Riva.

El PSOE lo heredó todo, también las polémicas por las expropiaciones, y le dio un nuevo aire. Vicente Álvarez Areces empaquetó los planes de La Corredoria Este, con la primera fase ya en obras, dentro de un plan regional para promover 25.000 viviendas baratas. El proyecto se dividió en dos fases, para facilitar el desarrollo y la integración de las «preexistencias», del grupo Pintado, de La Monxina y de La Carisa. A la postre, el diseño en anillo generó problemas de comunicación con el PP-8 y la vieja carretera, pero creó la mayor plaza de Asturias.

El desarrollo de La Corredoria Este suponía crear suelos para 1.754 viviendas -652 de protección oficial (VPO)- en los terrenos correspondientes a la primera fase, y 1.546 viviendas -1.128 de la entonces nueva figura de protección autonómica (VPA)- en la segunda. Los vecinos, alarmados, protestaron por la concentración de viviendas sociales con el respaldo del Ayuntamiento. Los residentes de Corredoria Oeste sufrían de aquella los problemas con algunas familias beneficiarias de pisos de Vipasa. La mejora en su gestión y el cambio del modelo de protección clamaron los ánimos, pero aún hay problemas. Raúl Moragues es el líder de Asparve y reclama el arreglo de las viviendas de Vipasa, ya que algunas de ellas sufren filtraciones de agua, moho en las paredes o grietas en las escaleras.

El diseño en anillo del barrio creó la mayor plaza pública de la región, pero los 31.000 metros cuadrados de El Conceyín están mal aprovechados, dice Moragues. La Corredoria es un barrio «joven» donde predominan las familias con hijos menores de edad: «Si vas al parque de El Conceyín te das cuenta de que faltan más columpios».

El instituto

En realidad, el barrio pide poco porque tiene casi de todo. La lista agota: piscina cubierta, piscina de verano, dos polideportivos -Yago Lamela y Corredoria Arena-, dos campos de fútbol -Manuel Díaz Vega y La Monxina-, otro de fútbol 7, bolera, pistas polideportivas, el centro de salud más grande de la ciudad, un vivero de empresas biosanitarias, un telecentro y un centro de formación ocupacional. A todo ello se añade el 'paquete' municipal habitual, con centro social, biblioteca o servicios sociales y, cosas a medias, como el mercado de abastos. La lista solo tiene un pero, para los tres colegios solo hay un instituto, para una población escolar de secundaria de 1.100 alumnos apenas 600 plazas. Y el nuevo tardará en llegar tras frenar un recurso el concurso para el proyecto.

Es el caballo de batalla de un barrio que puede presumir de contar con un moderno apeadero que le une con el centro de la ciudad en cinco minutos. La primera piedra la puso, en 2003, el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos. En ese mismo día de abril, había 18 edificios de viviendas en obras en el barrio. «Llevamos 20 años aquí, apostamos entonces y creemos que si Oviedo crece lo seguirá haciendo por aquí», resume Martínez.

Pero los vecinos solicitan, también, un cambio en las líneas de autobús. Platero explica que antes de la modificación del mapa de las líneas de transporte, los vecinos de La Corredoria tardaban «veinte minutos en llegar al centro». Ahora este tiempo se ha multiplicado y, por ejemplo, los alumnos de la Universidad de Oviedo que viven en este barrio tienen que salir de casa con «tres cuartos de hora de antelación» para llegar a clase a la hora. «Hay estudiantes que tardan menos en llegar a Gijón que ir hasta las facultades de El Cristo», se queja Nicanor Platero. Asimismo, Orozco urge la implantación «de la línea rápida y que haya autobuses que no entren en el HUCA».

En este sentido, Moragues clama porque terminen cuanto antes los enlaces de la AS-II y más medidas relacionadas con la seguridad ciudadana.

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