«El PP debería esconder la cabeza al hablar de informes de seguridad»

El alcalde presidió la sesión plenaria. / ALEX PIÑA
El alcalde presidió la sesión plenaria. / ALEX PIÑA

Ana Rivas defiende las acciones del gobierno para adecuar el Auditorio a la normativa en un Pleno en el que no se llegó a debatir el asunto

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Un Pleno que comenzó versando sobre al conflicto árabe israelí finalizó con un representante de la patronal del taxi censurando al «manido tripartito» como «autoritario, arbitrario e intervencionista». Adjetivos que sirven perfectamente para denunciar el «imperialismo americano» en Palestina, como hizo Cristina Pontón, o bien para afearle a Ricardo Fernández, concejal de Seguridad Ciudadana, que pretenda regular el descanso semanal de los conductores.

Los platos principales de la sesión no llegaron a la mesa. Hubo cuatro proposiciones de urgencia, la primera presentada por Ciudadanos, sobre la plusvalía, que Rubén Rosón se quitó de encima encasquetándosela a Montoro. Las tres siguientes eran del PP, las tres se habían rechazado ya en comisión pero los populares lo intentaron.

Gerardo Antuña defendió la urgencia de discutir la citada medida del descanso semanal de los taxistas. Ricardo Fernández se defendió: «Creo en la capacidad de la administración para regular asuntos de interés general». Los conservadores intentaron que los conductores hablaran entonces. Pero el alcalde, asistido por el secretario, lo impidió. No era su turno. Tampoco Ignacio Fernández del Páramo quiso discutir con Fernando Fernández-Ladreda, del PP, acerca del plumero de la pampa.

José Ramón Pando, también del PP, quiso, a continuación, que las obras «necesarias para dotar al Auditorio de los más exigentes requerimientos en materia de seguridad» comenzaran de forma urgente. Ana Rivas negó la urgencia tirando de memoria: «No sé como se atreve a hablar de urgencia quien se ha pasado dieciséis años mirando para otro lado. El PP debería esconder la cabeza al hablar de informes de seguridad».

Lo que sí que se aprobó fue el apoyo del Ayuntamiento a la creación del Estado de Palestina. Izquierda Unida cargó contra la decisión de Trump de reconocer Jerusalén capital de Israel pero ni PP ni Ciudadanos votaron en contra. Se abstuvieron con aspavientos. Sus partidos nodriza abogan por los dos estados.

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