La defensa del asesino del pequeño Imran pide la repetición del juicio

David Fuentes durante el juicio del pasado mes de marzo. / ALEX PIÑA

David Fuentes y Fadila Chardoud piden al TSJA la nulidad de la sentencia por un error en el jurado popular o la vulneración del principio de inocencia

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Repetición del juicio oral para David Fuentes y libre absolución para Fadila Chardoud. Son los objetivos de los recursos de apelación presentados en el Tribunal Superior de Justicia de Asturias por los abogados de los condenados por el asesinato del pequeño Imran, de 21 meses, cuyo cadáver abandonaron en el interior de una maleta en el apeadero de tren de La Argañosa. Fue en octubre de 2014. Cumplen, cada uno, una pena de prisión de 33 años y cinco meses por los delitos de asesinato, malos tratos habituales, lesiones y profanación de cadáveres.

La sala Civil y Penal del TSJA acogió ayer la vista en la que estuvo presente solo uno de los condenados: Fadila Chardoud, madre de la víctima y responsable del asesinato por la omisión de la tarea como garante de la seguridad de su hijo. El autor material del crimen, David Fuentes, compareció a través de videoconferencia desde la prisión de Mansilla de las Mulas, donde se encuentra recluido.

Procedente del Centro Penitenciario de Asturias, llegó Fadila al TSJA a las diez y veinticinco de la mañana. Lo hizo esposada y escoltada por la Policía Nacional. Con pasmosa tranquilidad accedió a sala judicial donde permaneció impertérrita durante las casi dos horas que se prolongó la vista, presidida por Ignacio Vidau. La que fuera su pareja, David Fuentes, interrumpió unos segundos el desarrollo de la sesión para pedir que se solucionase un problema con el sonido de la sala. «Disculpe señoría, no se escucha», apreció. Tanto él como la madre del bebé fueron condenados por un tribunal popular, el pasado mes de marzo.

Las defensas de ambos coincidieron en que existió un «quebrantamiento de las garantías procesales» de los condenados. El abogado de David Fuentes reseñó la «incongruencia» del acta de votación del jurado popular. Según Fernando de Barutell, se cometió un «error con mayúsculas» al decretar la culpabilidad de su defendido sobre «hechos no probados». Explicó que existen documentos en los que la magistrada reconoce ese fallo pero se alude a él como «error material» en la transcripción del veredicto del tribunal popular. «Se dio lectura al veredicto y ese error se arrastró. Es cierto que intenta subsanarse o integrarse dentro de la sentencia, pero a todas luces, el acta de votación es sagrado, lo que pone ahí va a misa y a misa no ha ido», incidió el abogado de David Fuentes. «Esto es el paradigma del acta nula», sentenció. El letrado aseguró que solicitó por escrito que se «aclarase» esta contradicción pero «no he tenido respuesta aún», incidió.

También aludió a la «falta de motivación» del veredicto. Según dijo, el jurado utilizó argumentos «escasos» para declarar culpable a su defendido. «El veredicto se resolvió en cuatro horas y eso es matemáticamente imposible. Ni los juristas lo hubieran resuelto en ese tiempo». El abogado de David Fuentes volvió a pedir la nulidad de las declaraciones de su defendido en sede policial tras su detención, y adelantó que recurrirá al Tribunal Supremo si no se tienen en cuenta sus alegaciones. Solicitó, en definitiva, la nulidad de la sentencia y la repetición del juicio oral.

Por su parte, la defensa de Fadila Chardoud, madre del bebé, apeló de nuevo a la inocencia de su representada a quien volvió a presentar como víctima de violencia de género. Belén González puso de relieve el «quebrantamiento de las normas y garantías procesales» así como la «vulneración del principio de inocencia» de la madre del pequeño. González tiró de la primera declaración que realizó David Fuentes, en la que reconoció haber matado al niño aprovechando la ausencia de la madre del domicilio. «Está clara la inocencia de Fadila», por lo que pidió su libre absolución.

La Fiscalía y la acusación particular se posicionaron en contra. Tanto Tomás Álvarez-Buylla como Pablo Díaz Carrera coincidieron en que la sentencia, en primera instancia, es «intachable» y «ajustada a derecho». Los recursos de apelación han quedado vista para sentencia y en caso de prosperar el juicio podría volver a repetirse.

Más noticias

Fotos

Vídeos