«Me desperté de casualidad y vi a una persona desconocida robando en casa»

«Me desperté de casualidad y vi a una persona desconocida robando en casa»

La madre de la chica a la que el presunto acusado robó el bolso y después accedió a su casa declara que le pidió dinero «por el secuestro de su hija»

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Robó un bolso, miró en el DNI de la víctima dónde vivía y se dirigió hasta su casa para hurtarle más objetos, aunque no logró su objetivo porque se cruzó en el pasillo con la madre de ella. Estos son los hechos que la Fiscalía le imputa a un joven que ayer fue juzgado en la sala número 3 de lo Penal en Oviedo. A pesar de que una de las damnificadas le reconoció a lo largo de la vista, el inculpado no admitió los hechos. Su defensa, que corrió a cargo del abogado Jesús Díaz, alegó que «no existe ninguna prueba clara» de que el procesado robase el bolso y por tanto «no fue él quien entró en la vivienda».

Este robo tuvo lugar el 21 de febrero. Sobre las 2.30 horas una chica que disfrutaba de la noche ovetense en un bar, le pidió a un amigo que «le cuidase el bolso mientras iba al baño». Cuando volvió, el presunto acusado se lo habían robado con la complicidad de la que por aquel entonces era pareja del investigado.

Nadie fue testigo directo del hurto pero ambos salieron de forma apresurada del local y esto llamó la atención a la uno de los relaciones públicas: «Oteé cómo se iban, pero no me percaté de si llevaban el bolso», destacó ayer durante la vista.

Mientras la víctima preguntaba a las personas que a esas horas estaban en el pub si habían visto su bolso, el acusado se dirigió hasta su domicilio. A través del DNI, que guardaba en la cartera junto 20 euros ,descubrió la dirección y con las llaves abrió la puerta. En el interior dormía la madre de la joven, pero minutos después se levantó al ver que la luz del pasillo se había encendido: «Desperté de casualidad y me encontré en una habitación con una persona desconocida. Le pregunté quién era y me contestó con tono pastoso que era el novio de mi hija», añadió.

No creyó su versión. «Había cogido de la casa un equipo de música, un ordenador, un cargador y las llaves de mi hija, que las reconocí de inmediato porque tenían una funda de color». Fue entonces cuando ambos forcejearon y el acusado hirió a la madre «en el primer dedo de la mano derecha y en la pierna» del mismo lado, según relató ayer.

A pesar de esta situación, el ladrón no se dio por vencido. «Me dijo que mi hija estaba secuestrada» y le pidió dinero para abonar el rescate. La situación de tensión se mantuvo hasta que una vecina acudió a su auxilio. El acusado consiguió huir de la vivienda, llevándose como botín un cargador de móvil.

La Fiscalía solicitaba para el investigado inicialmente cinco años de prisión, sin embargo ayer rebajó esta solicitud a tres años y seis meses de prisión al considerar que cometió los delitos «con sus facultades disminuidas porque consumía drogas». Además, el Ministerio Público reclamó una indemnización para la joven de 527 euros y una responsabilidad civil de 189 euros, que incluyen el abono de los gastos de farmacia que tuvo su madre para curar las heridas.

Por otro lado la expareja del acusado, y que también fue juzgada ayer en el juzgado de lo Penal, reconoció los hechos y aceptó pagar una multa de 360 euros a las víctimas, tal y como le pedía la Fiscalía en su escrito.

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