El atracador de dos bancos en Oviedo y Lugones, detenido por la perilla y los tatuajes

El atracaor de dos bancos en Oviedo y Lugones, detenido por la perilla y los tatuajes
El portal donde residía el atracador, en El Entrego. / J. CARLOS ROMÁN

El hombre, que ya ha pasado 22 de sus 47 años en prisión por atracos en España y Francia, entró en una sucursal del barrio de Santo Domingo en marzo

C. PÉREZ/ M. VARELA OVIEDO.

Un barcelonés de 47 años, que responde a las iniciales F. J. D. J. y con un amplio historial delictivo que le ha condenado a vivir casi media vida entre rejas, ha sido detenido por la Policía Nacional este martes como presunto autor de dos atracos registrados en apenas un mes. El primero, en una sucursal bancaria de la calle Fernando Alonso, en el barrio ovetense de Santo Domingo, el pasado marzo; el segundo, en abril, en una entidad de la avenida de Oviedo en Lugones. Recaudó un botín de 3.200 euros entre ambos. Según la investigación, los perpetró este hombre residente desde hace seis meses en El Entrego, en concreto en un edificio de la calle Manuel González Vigil, donde los agentes le detuvieron.

El asaltante acarrea un «largo historial delictivo» por atracos a entidades bancarias de España y Francia. De hecho, estuvo en la cárcel por estos delitos durante veintidós años. Había logrado la libertad hace uno. En el momento de la detención se comprobó que estaba pendiente de cumplir una pena de seis meses por orden de un juzgado de San Sebastián. La Jefatura Superior de Policía de Asturias no tenía constancia de su presencia en el Principado hasta que inició la investigación por los dos mencionados atracos.

Descripción

El catalán asaltó el pasado 28 de marzo la sucursal bancaria de la calle Fernando Alonso. Se llevó 2.000 euros tras amenazar con un arma a los empleados. A pesar de que ocultó su rostro con gorra y gafas de sol, las cámaras del local y la descripción aportada por los trabajadores del banco ayudaron a identificarlo, ya que tenía características muy distintivas: una perilla perfilada y una serie de tatuajes, uno de ellos en su mano izquierda. Estos mismos rasgos fueron descritos por los empleados de la sucursal de Lugones.

De allí se llevó 1.200 euros un mes después de atracar en Oviedo, en concreto el 30 de abril. A estos trabajadores también los amenazó con un arma. Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, en colaboración con la Brigada de la Policía Judicial de Pola de Siero y de Instituciones Penitenciarias, se encaminaron hacia la misma persona: un hombre que actuaba con «total tranquilidad» y amenazaba a los empleados con «pegar dos tiros» si le seguían o no le daban el dinero.

Su perfilada perilla y sus tatuajes facilitaron a la Policía Nacional su identificación

En el momento de la detención se le intervino la ropa utilizada en los atracos. No se logró encontrar ningún arma de fuego. El detenido aseguró que era de fogueo, que la había comprado antes de cometer el primero atraco y que luego se deshizo de ella.

Este modo de operar nada tenía que ver con su apacible vida en El Entrego. Los vecinos le recuerdan como «un hombre encantador». Según pudo saber este periódico, se hacía pasar por una persona sin recursos. Hasta el punto de que en alguna ocasión le brindaron ayuda económica. Les contó que había venido de Barcelona y que su madre se llamaba Montserrat.

Al parecer, se lamentaba de no tener un empleo estable y de que se ganaba la vida con «trabajos esporádicos». No dudaron de su palabra, pues era habitual verlo con ropas manchadas de pintura. La relación con el vecindario era tan cordial que en una ocasión el catalán les invitó a una caja de bombones alegando que quería celebrar que su novia le había visitado.

Sus vecinos destacan que era un hombre «encantador» con trabajos esporádicos

Lo más extraño que percibieron las personas que compartían inmueble con él fue un corte en su frente, que el atracador achacó en su momento a una caída. Esta doble vida, de delincuente y vecino «encantador», la representó a la perfección hasta su detención.

La Unidad de Delincuencia Especializada y la Brigada Local de la Policía Judicial de Siero lo retuvieron mientras paseaba a la «perrita» que tenía como mascota este martes. Una detención «rápida y segura» debido a la «peligrosidad del individuo», destacó la Policía. El juzgado de Guardia ya ha decretado, de nuevo, su ingreso en prisión.

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