Un empresario se enfrenta a siete años de cárcel por alzamiento de bienes

Hoy se celebra el juicio contra 'Morgan', acusado también de falsedad contable, para evitar un pago de 100.000 euros por las obras de un hotel

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

El empresario José María Fernández Mayo, conocido como 'Morgan' y popular por ser exmarido de Leticia Sabater, se sentará hoy en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 1 como presunto autor de un delito de alzamiento de bienes y otro de falsedad contable. Maniobras con las que habría intentado evitar pagar a la constructora Ingeniería y Construcción (INYCO) parte de las obras del edficio que albergó el hotel M, hoy Nature, en la calle Comandante Vallespín. Este juicio quedó aplazado hace dos años, cuando el empresario planteó ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, su derecho a ser juzgado por una sala de lo Penal, ya que ninguno de los delitos de los que se le acusa supera los cinco años de pena por separado.

El Ministerio Fiscal considera probado que Fernández Mayo, como administrador único de Inverferma S.L, es autor de los delitos de alzamiento de bienes,de incumplimiento e irregular llevanza de contabilidad y por presentación de datos falsos relativos al estado contable.

Los hechos se remontan a los años 2012 y 2013. En julio del primero, un juzgado condenó a la empresa de Fernández Mayo a pagar 101.022 euros a INYCO por las obras de construcción del hotel. Meses después, en octubre, las dos partes llegaron a un acuerdo de 105.441 euros, intereses incluidos, y pactaron el pago en varios plazos. Morgan solo pagó el primero y la acreedora acudió al juzgado para pedir el embargo de bienes por 95.340 euros contra Inverferma, más otros 28.601 en intereses moratorios. En junio, el juez ordenó que se incautaran todas las cantidades que generase la actividad del hotel M, incluidas reservas, comidas, pernoctaciones o reuniones. Apenas se logró recuperar 8.416 euros.

Mientras, según Fiscalía, el acusado se pasó el día 25 de junio de 2013 haciendo papeles. Traspasó el hotel a una sociedad unipersonal -Solvia Hotels- del Banco Sabadell Herrero a cambio de la cancelación de la hipoteca de casi 3,6 millones. En el mismo día, vendió a la misma empresa el mobiliario del hotel por 120.000 euros. De ellos, 38.131 euros los destinó a saldar las cantidades pendientes del IBI. De las tres operaciones, Fernández Mayo se llevó un cheque de 107.068 euros.

Ese mismo día aún tuvo tiempo de llegar al juzgado a solicitar el concurso de su empresa, así como la apertura de su fase de liquidación, y declarando 21 plazas de garaje como activos. Claro que había vendido las únicas tres que no estaban hipotecadas cuatro días antes a otra sociedad. La empresa llevaba tres años sin presentar cuentas y las que presentó estaban falseadas, según Fiscalía.

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