Un empresario de Oviedo acepta año y medio de prisión por defraudar a Hacienda

El hombre ya saldó su deuda con el fisco mientras su hija ha sido exculpada de todos los delitos

CECILIA PÉREZ VEGAOviedo

El empresario acusado de defraudar a Hacienda más de 760.000 euros junto a su hija, y para los que la Fiscalía solicitaba tres años de prisión, asumió hoy «toda la responsabilidad» en un juicio que se celebró en el Penal numero 1 de Oviedo. Su hija fue exculpada de todo delito. El hombre, administrador de una empresa de congelados, aceptó una condena de un año y media de prisión, el pago de una multa de 396. 070 euros y la pérdida del derecho a percibir cualquier ayuda, subvención o beneficios fiscales durante cuatro años y medio. La pena se concretó tras llegar a un acuerdo entre la sección de delitos económicos de la Fiscalía del Principado de Asturias y la Abogacía del Estado.

El hombre, administrador de una empresa de congelados, reconoció los hechos por los que la Fiscalía se mostró favorable a la suspensión de la pena de prisión, algo que tendrá que resolver el juzgado. El acuerdo de conformidad destacó «una atenuante muy cualificada de reparación del daño» ya que el pasado 12 de enero, el acusado saldó su deuda con Hacienda de manera íntegra, más los intereses de demora. Una cuantía que alcanzó los 386.00 euros, en vez de los 760.000 considerados inicialmente, tras aceptar durante el juicio nuevos informes que validaron la cantidad adeudada, la mitad de lo solicitado inicialmente.

La sociedad, constituida en 1996, se dedicaba a la compraventa mayorista y minorista y a la transformación de alimentos congelados y frescos, sobre todo de pescado. Según el escrito de Fiscalía, la venta minorista se realizaba a través de las Boutiques del Congelado, gestionadas unas directamente por uno de los acusados y otras por la sociedad. Esta llevaba a acabo, también, la venta de pescado congelado y fresco destinado a establecimientos de hostelería, actividad denominada internamente como «preventas». A partir de 2009, se gestionó a través de la sociedad.

La Fiscalía sostiene que los acusados acordaron defraudar a la Hacienda Pública en el Impuesto de Sociedades mediante la ocultación del volumen real de las ventas internas para reducir la base imponible del impuesto e ingresar así una cuota inferior a la debida. Tras la pertinente investigación, se concluyó que la cuota defraudada en el año 2008 fue de 195.170 euros; en 2009, de 275.275 euros; y en 2010, de 290.377 euros.

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