Se enfrenta a cinco años de cárcel por presuntos abusos a una niña de 9 años

Se enfrenta a cinco años de cárcel por presuntos abusos a una niña de 9 años

El fiscal asegura que el acusado, aprovechando la amistad con la madre de la víctima, llevó a la menor a su furgoneta donde la besó y tocó «el pecho»

C. P. OVIEDO.

Un delito continuado de abusos sexuales con el agravante de abuso de confianza. Un hombre responderá hoy ante la Audiencia Provincial acusado de este delito. Su víctima, según el fiscal, una niña de 9 años, hija de una amiga suya.

Los hechos ocurrieron en 2016. El escrito de acusación pública relata cómo el investigado propuso a la pequeña que le acompañara a su furgoneta porque quería regalarle una pulsera que tenía allí. Pidió permiso a su madre, con quien estaba en una cafetería de la calle Joaquín Blume. El señuelo funcionó. Sin embargo, cuando ambos bajaban la rampa del garaje, el hombre «abrazó a la menor y le metió la mano por debajo de la ropa hasta tocarle el pecho». Ella, le apartó. Sin embargo, en el interior del vehículo, el acusado «le sujetó las mejillas para besarla», y volvió a rechazarle, pero su presunto agresor insistió metiéndole «de nuevo una de sus manos y tocándole el pecho». En todo momento, ella intentó evitarlo y le empujó: «No seas mala, dame un beso», le insistió él. Finalmente, le permitió salir de la furgoneta. La víctima regresó con su madre a la cafetería. Llegó «despeinada y con actitud rara», y de camino a casa le contó a su madre lo que acababa de sucederle.

Ese día era un 16 de diciembre de 2016, si bien unas dos semanas, el supuesto agresor ya había abusado presuntamente de la pequeña. Se encontró con su madre y con ella en una mercería, y en esta ocasión pidió también a la niña que le acompañara a la furgoneta, «con la excusa de enseñarle el vehículo». Una vez dentro, intentó darle un beso. Ella logró evitarlo apartando la cara hasta que por fin pudo salir de la furgoneta.

Hubo, incluso, un episodio más, según el Ministerio Público. El día que el investigado conoció a la niña «la besó en los labios», en lugar de en las mejillas como aparentaba que iba a hacer.

Además de los cinco años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales, con el agravante de abuso de confianza, el fiscal reclama que el investigado no pueda acercarse a la menor a menos de 200 metros durante ocho años, así como comunicarse con ella por cualquier medio en ese espacio de tiempo. También, que se someta a un programa de educación sexual durante un cinco años después de que cumplir con la pena privativa de libertad. Por otra parte, pide que abone las cosas y el pago de una indemnización a la menor de mil euros por daños morales, además de los intereses legales correspondientes.

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