Se enfrenta a tres años y nueve meses de prisión por intentar matar a un menor

Los hechos sucedieron en agosto de 2016 en el parque de San Pedro de los Arcos. Tras la agresión, el acusado robó y golpeó a otro joven

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Un historial violento precede a M. B. S. A. Será juzgado el próximo 21 de marzo en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial por un intento de homicidio en grado de tentativa. El Ministerio Fiscal le acusa de intentar matar a un menor de edad valiéndose de una navaja en la tarde del 20 de agosto de 2016 en el parque de San Pedro de los Arcos. Le piden una pena de cárcel de tres años y nueve meses, así como cinco años de tratamiento psiquiátrico ya que padece esquizofrenia.

Sobre él pesan, además, varios antecedentes policiales por atentado contra la autoridad, violación y malos tratos.

Los hechos

Según la Fiscalía, el acusado, de origen saharahui, intentó matar a un menor marroquí de 16 años la tarde del 20 de agosto de 2016 en el parque de San Pedro de los Arcos. Sostiene que ese día, sobre las siete y media de la tarde, el menor se encontraba junto a un grupo de amigos. En un momento dado, el acusado se dirigió a él insultándolo. Se inició entonces una pelea entre ambos. Entre puñetazo y puñetazo, el acusado «con ánimo de acabar con la vida» del menor, según recoge la Fiscalía, sacó una navaja de más de 17 centímetros de longitud que llevaba en una riñonera. Con un filo de siete centímetros agredió al joven en el hemitórax izquierdo y en el brazo derecho. El herido intentó huir lanzándose por un muro de unos dos metros. Una caída que le produjo un esguince de rodilla que se sumó a las lesiones por los navajazos. El menor permaneció trece días ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias debido a la gravedad de las heridas. Tardó en curarse 114 días.

El agresor fue detenido doce horas después pero por otro delito independiente al del apuñalamiento porque tras cometer la agresión, M. B. S. A., desapareció del lugar del suceso.

Efectivos de la Policía Local, que fueron los primeros en acudir al parque de San Pedro de los Arcos donde se produjo la agresión, junto a agentes de la Policía Nacional, que se hicieron cargo de la investigación comenzaron a patrullar las calles de la ciudad en su busca. Contaban con la descripción del herido y con una fotografía que les facilitó uno de los testigos del apuñalamiento.

Se dio la circunstancia que diez horas después de apuñalar al menor, M. B. S. A., junto con otros dos individuos, interceptaron a un joven en la zona de El Antiguo. Le intimidaron, le dieron una paliza y le robaron el teléfono móvil para luego darse a la fuga por las calles del casco histórico.

La nueva víctima denunció el robo y la agresión a la Policía Nacional. La descripción que realizó, más la que había dado el menor apuñalado y una fotografía del agresor, realizada por uno de los testigos del apuñalamiento, fueron las claves para que los agentes de la Policía Nacional lo identificaran y detuvieran.

Hoy será juzgado solo por el delito de intento de homicidio en grado de tentativa. Se da la circunstancia que el procesado tiene concedida la autorización de permanencia provisional en España como solicitante del estatuto de apátrida. Además carece de medios de vida propios y en el momento de los hechos convivía con sus progenitores. A todo esto, se suma una trastorno psicótico relacionado con la esquizofrenia con baja adherencia e incumplimientos del seguimiento médico al que debe de ser sometido. Esto hace que sus facultades volitivas e intelectuales se vieses parcialmente limitadas en el momento de los hechos, debido a la ausencia de tratamiento médico y psiquiátrico necesario para su estabilidad mental.

Aún así, se enfrenta a una pena de tres años y nueve meses de prisión y al pago de una indemnización a su víctima que asciende a 6.000 euros por las lesiones y secuelas sufridas tras el ataque perpetrado por el acusado.

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