«Ni esperaba ni quería ser edil, pero me impulsó el valor de mis compañeros»

Andrea Álvarez, en la plaza de Daoíz y Velarde./PIÑA
Andrea Álvarez, en la plaza de Daoíz y Velarde. / PIÑA

Andrea Álvarez, concejala de Somos desde febrero: «Los distritos llevan su ritmo. No es para tirar voladores, pero tampoco piedras como nos están tirando. En algunos costó llegar a acuerdos»

DANIEL LUMBRERASOVIEDO.

Andrea Álvarez (Oviedo, 1976), concejal de Somos desde febrero, tras la renuncia el pasado diciembre para retirarse a Cuba de Isabel Bermejo, recibe en el despacho del grupo municipal para su primera entrevista. Se confiesa algo nerviosa, pero la conversación transcurre animada y cordial sobre asociacionismo y participación ciudadana.

-¿Le dio algún consejo Isabel Bermejo antes de irse a Cuba?

-Isabel no es de dar consejos, yo los recibo gustosa (ríe). Nada que no supiera, ni por ella ni por el resto de compañeros. Me dio mucha fuerza y ánimo y me puso un poquitín al día de lo que dejó, sobre todo en la SOF (Sociedad Ovetense de Festejos), para que entrara con la lección sabida.

-¿Cómo está la SOF? Su antecesora lo calificó como un 'sindiós'.

-Entré tarde, estuvo Fernando Villacampa entre que se fue Isabel y yo tomaba posesión. Tengo muy buena relación con 'Rivi' (Roberto Sánchez Ramos, concejal de Festejos y con Diego Valiño, que me están poniendo también en antecedentes. Lo que estamos viendo es que, como muchas cosas en esta casa, es complicado sacarlo adelante. Pero la verdad es que está todo saliendo correctamente, muy bien.

-Hay voces que abogan que meter la SOF dentro del Ayuntamiento.

-Eso comentan. A día de hoy sigue, veremos más adelante.

-¿Se esperaba acceder al cargo de concejala?

-No. Ni lo esperaba ni lo deseaba, te lo digo con sinceridad.

-¿Cómo han sido estos primeros meses?

-Bueno, iba en la lista, pero no para salir, ni mucho menos. De hecho, iba a renunciar si salía de séptima concejala. Isabel me dijo en el verano de 2016 que se iba y que fuera pensando qué iba a hacer. Estuve pensando los pros y los contras, soy muy de hacer listas así, y lo que me impulsó fue ver a mis compañeros día a día. El valor de ver que están peleando ahí como animales. No voy a ser yo la cobarde. Me animé y para delante. Estoy viendo que es duro el día a día, pero a la vez gratificante, pesa menos lo malo.

-¿El momento más feliz y el más amargo?

-Si tengo que elegir uno, la concesión de los fondos Edusi (financiación europea para el Bulevar de Santullano), que lo tengo reciente. Momentos negativos, el último consejo de distrito que tuvimos del que soy presidenta, el número 3 (zona noreste de Oviedo urbano). Fue duro y muy desagradable.

-Consejo en el que dos dirigentes vecinales casi llegan a las manos.

-Efectivamente. Hubo un antes y un después en los consejos de distrits. De hecho, Ana Taboada hizo una instrucción de comportamiento y funcionamiento y a partir de ahora vamos a regirnos así. Fue desagradable la situación, ver que una persona que no pertenecía a ese distrito se enfrentaba con un representante vecinal. Agresión verbal, intento de agresión física. Se salió bastante de madre.

-Por lo demás, ¿qué tal están funcionando los distritos?

-Llevan su ritmo. No es para tirar voladores, pero tampoco es para que nos tiren piedras como están haciendo algunos. Después de diez años incumpliendo la ley de Grandes Ciudades, los arrancamos hace poco. Necesitan su rodaje, no van a ser de un día para otro.

-¿Cuándo se van a ejecutar las obras que decidieron los vecinos?

-En los próximos consejos que iremos convocando. Será una vez tengamos los informes técnicos de viabilidad de las propuestas. Los vecinos, ajustándose al presupuesto, tendrán que priorizar qué obras quieren ejecutar.

-Vamos con dos años de retraso.

-Sí. Siempre hablamos, y con toda la razón del mundo, de la falta de personal municipal. En el área en que están elaborando los informes hay asimismo poca plantilla. También en algunos distritos costó que se pusieran de acuerdo entre los vecinos.

-¿Tejió el PP una red de asociaciones con sus exalcaldes de barrio para copar los distritos?

-Por supuesto. Es por donde están viniendo todos los problemas desde que eliminamos la figura de alcalde de barrio. No les entra en la cabeza que después de tantos años siendo los dueños y señores o creyéndose representantes de su zona, ya no. A mí me llegaban vecinos y me decían 'esta persona no me representa'.

-¿Cómo está el panorama del asociacionismo?

-Uviéu nunca destacó por estar a la cabeza del movimiento vecinal o asociativo. Poco a poco, al abrir las vías de participación, están naciendo plataformas y asociaciones con ganas de hacer cosas.

-Siempre ha estado ligada a Pumarín y Teatinos. ¿Qué necesidades hay en esas zonas?

-Me crié en Albéniz, en el colegio de La Inmaculada. Luego estuve viviendo en la avenida del Mar. Desde el distrito recogemos propuestas: en las Torres de Pando hay una asociación que lleva muchos años reclamando una piscina. En la avenida del Mar, urbanizar la parcela de Abundio Gascón para poner un parque infantil más amplio.

-Acaba de cerrarse la votación de los presupuestos participativos. ¿Cómo valora este proceso?

-Bastante positivamente. Se recogieron 278 propuestas, que me parece muy significativo en comparación, por ejemplo, con Xixón, que llevan dos años con ellos. Nosotros tenemos un millón y medio de euros de presupuesto, allí seis y medio y la participación es inferior. Hubo 21.730 votos.

-En una ciudad de más de 200.000 habitantes, la propuesta más votada no supera los 300 votos.

-278. Votaban los mayores de 16 años. Tradicionalmente Oviedo nunca fue una ciudad participativa. Está comenzando poco a poco.

-¿Se plantean cambios en el proceso para el año que viene?

-Siempre a mejor. Cuando empiezas, te das cuenta de los errores y los aciertos. Estamos en la primera fase, es prematuro valorar su desarrollo, pero, si hay quejas o sugerencias para mejorarlo de cara al próximo año, atiendo a todo el mundo, sea afín o no.

-¿Se ha encontrado machismo en el Ayuntamiento?

-Dentro del Ayuntamiento, no. Pero gente de fuera, incluso esta de la que hablábamos de los distritos, ahí sí noté. Antes de entrar en la concejalía, me decían: 'Así que eres la mujer de...'. No, yo soy Andrea, no soy la mujer de nadie.

-De vez en cuando hay desavenencias entre los socios de gobierno.

-Claro, hasta en las mejores familias las hay. Yo con mi familia discuto mucho. Pero siempre se llega a un consenso.

-¿Qué le parecería confluir con IU en 2019?

-Nos lo pregunta mucha gente. Mi perfil no es político, de estratega; soy una vecina más. Queda mucho tiempo para ello. Somos dos fuerzas de izquierda con afinidades y podría ser. Hay mucho por hacer aquí en el día a día como para pararme a pensar en 2019.

-¿Y volverse a presentar?

-Uf, lo veo difícil.

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