El hombre de 90 años arrollado por un tren en Oviedo no se percató de la llegada del convoy

El apeadero de Las Segadas donde el tren arrolló al anciano, sobre las vías se aprecia la bolsa con un repollo destrozado por el impacto. / H. Á.
El apeadero de Las Segadas donde el tren arrolló al anciano, sobre las vías se aprecia la bolsa con un repollo destrozado por el impacto. / H. Á.

Todo apunta a que el siniestro se produjo por «un despiste» de la víctima que cruzaba la vía; el impacto lo desplazó «más de 50 metros»

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

José Ramón Marina Luis de 90 años falleció ayer al mediodía arrollado por un tren de cercanías en el apeadero de Las Segadas. Todo apunta a que su muerte se produjo por «un despiste» en el momento que cruzaba la vía para coger el tren con destino a Oviedo. La Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil ha abierto las diligencias correspondientes en torno a este suceso que ha conmocionado a los vecinos de Las Segadas y de la ciudad, donde hoy se celebrará su funeral. A las siete en la parroquia de San Pablo.

El fallecido, vecino de Oviedo, casado y padre de dos hijas, era propietario de una huerta en Las Segadas. De allí regresaba cuando un tren de cercanías que cubría la línea C1, entre Gijón y Puente Los Fierros, acabó con su vida «en plena vía» en el tramo entre Las Segadas y Soto de Rey a las 13 horas, como así confirmaron fuentes de Renfe. El tráfico ferroviario estuvo cortado durante dos horas en este punto hasta que finalizaron los trabajos de los investigadores y el juez procedió al levantamiento del cadáver.

Testigo directo del suceso fue Juan Ignacio López. Desde el bar Las Segadas, ubicado en frente del apeadero, contó que vio «al paisanín» venir andando con unas bolsas de berzas de la huerta. «Cruzó la vía para coger el tren para Oviedo. Tuvo que verlo pero debió confiarse en que el tren iba a parar o se despistó», expuso. «Me quedé pálido» al presenciar lo sucedido, relató conmocionado el testigo. «El tren siguió por la vía, lo destrozó. Esa imagen me quedará en la cabeza para siempre. Fue algo increíble», finalizó.

«Cruzaba la vía para coger el tren a Oviedo, debió despistarse», dice un testigoEl trafico ferroviario entre Oviedo y Puente de Los Fierros estuvo cortado dos horas

Sin protección para cruzar

Se da la circunstancia que para cruzar de una vía a otra en este apeadero de Las Segadas no existe ningún tipo de protección más allá de un cartel que alerta de la necesidad de tomar precauciones a la hora de cruzar las vías. «También avisan por megafonía pero para la gente mayor que ni oye ni ve bien es un peligro porque no se enteran», apuntó Juan Ignacio López.

Un pasillo de cemento revestido de caucho, sin ningún otro tipo de protección, sirve de pasarela entre los andenes del apeadero para que la gente cruce con el objetivo de acceder a los trenes que cubren la línea C1 entre Gijón y Puente Los Fierros y la C2 entre Oviedo y El Entrego.

Fotos

Vídeos