Fallece Luis González Morán, sacerdote y profesor de Derecho

González Morán, en el Salón de Actos de San Juan. /  S. SAN MARTÍN
González Morán, en el Salón de Actos de San Juan. / S. SAN MARTÍN

El docente universitario y capellán de la Policía Nacional, «muy respetado, querido y con gran sentido del humor», murió a los 82 años

DANIEL LUMBRERAS OVIEDO.

Luis González Morán, sacerdote, profesor y abogado muy conocido y querido en Oviedo, falleció la madrugada del jueves a los 82 años en el HUCA, tras una larga enfermedad. Su funeral se celebra hoy a las 13 horas en la basílica de San Juan el Real, de la que fue colaborador desde 1975.

«Fue un sacerdote entregado hasta el último momento, cuando ya no pudo más. Pero tenía ilusión en volver. Es una pérdida irreparable para la parroquia», expresó el párroco de San Juan, Javier Suárez. Definió a Morán como «un hombre muy sensible e inteligente. Tenía muchos seguidores porque hablaba muy bien».

Nacido en Barrios de Luna en 1935, en una familia con más religiosos, se ordenó sacerdote en Comillas en 1958. Estudió Sagrada Escritura en Roma gracias a su expediente excelente, una constante en su vida. Después fue profesor en León y canónigo en Astorga; en los sesenta opositó para vicario castrense y llegó en 1969 a Oviedo, donde se quedaría, sin olvidarse de la tierra natal.

Su funeral se celebrará hoy, a las 13 horas, en la basílica de San Juan el Real

«Desarrolló su labor en el cuartel de Buenavista. Fue cuando cursó estudios universitarios en Derecho, una vez finalizado pasó a formar parte de la comunidad universitaria. Era muy querido dentro del cuerpo», explicaron ayer fuentes de la Policía Nacional.

Morán se licenció en Derecho en 1975, disciplina en la que se doctoró nueve años más tarde y empezó a ejercer. El secretario de la junta del Colegio de Abogados, Pelayo Fernández-Mijares, recordó que fue además «profesor de Derecho Civil en la Universidad de Oviedo, profesor de la Escuela de Práctica Jurídica y director de la misma». Su especialidad era el Derecho Civil, «principalmente la rama matrimonial, la responsabilidad civil médica y la bioética de la que fue un gran experto». En este campo, escribió dos libros de relieve: 'De la bioética al bioderecho' y 'Aborto: un reto social y moral'. También colaboraba a menudo con la institución colegial.

«Ha sido un compañero extraordinario, con una sabiduría jurídica impresionante, siempre dispuesto a asistirnos en todo lo que podía», testimonió Marcos Cabeza, abogado del bufete en el que ejerció, González Morán L. y Otro Cdad. En lo personal, era «simpático y dicharachero, siempre tenía buenas palabras. Es una pérdida irreparable para el despacho».

Llevaba años jubilado de la Facultad, donde coincidió con el catedrático de Derecho Administrativo y colaborador de este diario Leopoldo Tolivar: «Como profesor, era respetado y querido en el mundo del Derecho Civil». Y en el trato personal, «siempre buscaba ser lo más agradable posible y además era un buen orador, lo escuché en algunas misas y funerales. De él destacaría su cercanía en el trato humano y que era detallista hasta el final».

En sus últimos días lo atendió el director de la Casa Sacerdotal, José Antonio Montoto, quien coincidió en señalar al fallecido como «un hombre extraordinario, no solo por su sabiduría jurídica sino por su estilo pastoral con un sentido del humor grandísimo». Solía deleitar a sus colegas con gracias, y decía: «Me sé más chistes que artículos tiene el Código Civil».

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