«Mario era especial. Una persona que brilla como un estrella que se acaba apagando»

Cortejo motociclista tras el coche fúnebre. / PIÑA
Cortejo motociclista tras el coche fúnebre. / PIÑA

250 motociclistas acompañaron a la familia de Mario Ramos durante el funeral del joven fallecido en accidente de tráfico

J. C. A. OVIEDO.

Emocionados y con el cascos al cielo al paso del cortejo fúnebre, 250 motociclistas acudieron este sábado para acompañar a la familia de Mario Ramos durante el funeral que se celebró en la parroquia San Juan Bautista de La Corredoria. Una iglesia que quedó pequeña para otras tantas personas que quisieron dar el último adiós al joven de 25 años que perdió la vida el pasado jueves en un accidente de tráfico en Villaviciosa.

En un servicio religioso breve, una de las primas del joven tomó la palabra para consolar a su familia. «Desde pequeño se notaba que era alguien especial. A todo el mundo le apena. A mís tíos les digo que sepan que es muy duro pero que vamos a estar con ellos. Mario era una persona que brillaba como una estrella fugaz que se acaba apagando», afirmó.

Tras el funeral, los compañeros del club Asturguardianes han escoltado el féretro en sus monturas de vuelta al tanatorio.

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