Gemeliers desata la locura en un concierto multitudinario

Los gemelos sevillanos, durante el concierto en la Catedral. / FOTOS: ALEX PIÑA

Muchas fans pasaron la noche anterior al concierto apostadas en la plaza de la Catedral para ver a sus ídolos en primera fila

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Ni las diecinueve horas de espera, ni el frío ni el cansancio impidieron a Teresa Solar, que con 13 años convenció a su madre para viajar a Oviedo desde Santander, cumplir su objetivo y estar en primera fila para el concierto de Gemeliers. Ella fue de las muchas seguidoras que, minutos antes de las once, formó parte de una multitud que calentó las gargantas entonando el Himno de Asturias y la letra de 'Duele', una de la canciones de los sevillanos, para amenizar la espera. «Queremos verlos», gritó impacientada alguna chica.

Los gemelos aparecieron vestidos de negro -solo las camisetas les diferenciaban- en el escenario de la Catedral cuando pasaban diez minutos de la hora prevista. En cuanto Daniel y Jesús Oviedo se dejaron ver, la apoteosis colectiva de miles de adolescentes lo invadió todo. -«Buenas noches, Oviedo», saludaron. Se mostraron «orgullosos» de su apellido y de actuar en San Mateo. Hubo más de un suspiro.

Más concierto

El dúo ofreció canciones de su último disco, 'Gracias'. Un título cargado de intenciones y que sirvió para eso, para agradecer a las fans el estar ahí. «Son muy guapos», soltó a bocajarro Natasha Coello, que llevaba desde las siete y media de la mañana aguardando por los gemelos de moda. «Musicalmente han crecido bastante. Son mis ídolos», aseguró.

Los dos chicos no tuvieron que hacer muchos esfuerzos para meterse al público en el bolsillo. Bastó entonar la primera estrofa de 'Soy yo' para que la muchachada los acompañara como si de un coro profesional se tratara.

El concierto tuvo de todo. Una primera parte dedicada a los éxitos de su último disco y también de trabajos anteriores. El ambiente se volvió más íntimo cuando las luces se atenuaron, las lamparitas se encendieron y el concierto se tornó en acústico. El clímax estalló con las baladas italianas. Ya sobre todo, con la sorpresa final, cuando invitaron a dos emocionadas jóvenes a cantar con ellos.

La plaza de la Catedral lució muy llena, aunque no se llegó al aforo máximo estipulado en el plan de autoprotección, casi 5.000 personas. La mayoría niñas y jovencitas, porque Gemeliers «nos tiene enamoradas», apuntó Eva Suárez.

También hubo valientes en masculino. Es el caso de Xoel Álvarez: «Sobrevivo bien entre tanta chica porque son muy majas». Pero el blanco de todos los suspiros fueron Daniel y Jesús, o Jesús y Daniel, ya que para los inexpertos costaba adivinar quién era quién.

Rap urbano

Tras el concierto masivo de los gemelos llegó el turno de Nikone y Beret en la segunda noche mateína, donde el tiempo no obligó a sacar al paraguas. La plaza de la Catedral se despejó de adolescentes para dar paso al rap urbano de estos dos artistas.

El sevillano Beret y el madrileño Nikone se compenetraron a la perfección en la mezcla de ritmos del hip-hop y el reggae con letras cargadas de simbolismos urbanos.

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