«La gente de Oviedo es la que más peregrina al santuario»

Adolfo Mariño.
/A. PIÑA
Adolfo Mariño. / A. PIÑA

«Covadonga aporta Historia, naturaleza y espiritualidad a la gente no religiosa; algunos marchan con algo en el corazón» Adolfo Mariño. Abad de Covadonga

D. LUMBRERAS OVIEDO.

Abre el programa de conferencias el abad de Covadonga, Adolfo Mariño (Avilés, 1953), vicario de Gijón-Oriente. Estuvo destinado en Oviedo de 1983 a 2003.

-¿Qué significa Covadonga para Oviedo?

-Es el pulmón espiritual de Asturias, una de las claves más importantes de la fe de nuestro pueblo. La gente de Oviedo, junto con la de Gijón, es de la que más visita el santuario en las peregrinaciones.

-¿Se mantiene la devoción por la Santina?

-Muchísimo. Si en un año entran 1,2 millones de personas, en este momento se acrecienta el número de peregrinos. Este año estuvimos desbordados todo el invierno. Vienen del resto de España, mucha gente de Filipinas y de Norteamérica también.

-¿Qué les parece a los turistas?

-Quedan extasiados por la naturaleza, este verdor. Nada más llegar se dirigen a la cueva, la gente se impresiona por la belleza de la imagen y por el recogimiento que hay siempre. Destaco que viene más gente joven que mayor: la media de edad de los visitantes está en 45 o 46 años, muchísimas familias de gente joven con hijos.

-¿Qué aporta Covadonga a la gente no religiosa?

-Tres cosas. Una, la Historia, que no podemos olvidar que aquí comienza el Reino de Asturias y la unidad de España; dos, por la naturaleza que es de una belleza extrema, y tres, otra espiritual. Hay gente no creyente que marcha con interrogantes, con algo en el corazón. En algunos se produce una vuelta y en otros un respeto y un silencio que a mí me impresiona.

-¿Participará en la marcha del Centro Asturiano?

-Los acogeré aquí, hay muchas marchas todas las semanas. Si participo en todas no haría otra cosa (ríe). Los bendeciré y los acompañaré.

-¿Qué le parece esta tradición?

-Lleva cuarenta años. Tiene un antes, una preparación física y para muchos espiritual; un durante, una gran devoción para los que traen en su corazón muchas cosas; y después nadie queda indiferente, en los entornos se nota. Es una cita obligada, como visitar a una madre todos los años.

-¿Cómo está el transporte allí?

-Siempre hubo dificultades y las va a seguir habiendo, porque el santuario es pequeño. Seguiremos arreglándonos como podamos, pero es un problema grande el parking'

-¿Qué tal van los centenarios?

-Bien. Hay muchísimas actividades programadas. Hay una comisión permanente del Principado, Iglesia y Cangas de Onís. La relación es fluida y muy buena, y la ayuda mutua también. Vamos cumpliendo objetivos.

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