'Gran Hermano' busca asturianos

Desde primera hora, los aspirantes aguardaron una larga cola para hacer el 'casting'. / ALEX PIÑA

Largas colas de gente, joven en su mayoría, buscan una plaza en la casa para poder «vivir la experiencia» y «salir de la rutina»El 'reality' de Telecinco busca en la capital concursantes para la próxima edición

PAULA CARRELO OVIEDO.

El 'casting' para participar en 'Gran Hermano Revolution' -la decimoctava edición del concurso de telerrealidad- pasó ayer por Asturias. Prueba del poder de convocatoria del formato fueron las largas colas que se produjeron frente al Hotel Silken Monumental Naranco, emplazamiento del mismo, donde destacaba sobre todo la presencia joven, de entre 20 y 30 años. Durante todo el día, 'fans' y candidatos dispuestos a conseguir una plaza dentro de la casa se sometieron al proceso de selección: una serie de pruebas, sencillas para muchos, que consistían en rellenar una ficha con datos personales; responder siete preguntas sobre gustos, relaciones personales o experiencias previas en los medios; y, finalmente, acceder a la sala de evaluación en grupos de nueve personas, donde se les pedía que nominasen a una de ellas según sus respuestas, tal y como se hace en el concurso.

Aún sin pasar dicha prueba, la mayoría de los aspirantes afirmaba presentarse buscando «pasarlo bien, vivir la experiencia, salir de la rutina», pero también los había que querían «el maletín», como Jonathan Rodríguez, un avilesino con ganas de conocer gente y embolsarse unos cuantos euros. A su lado, Alberto Álvarez, que venía desde León acompañando a su novia y decidió apuntarse también. «Si nos cogen a los dos, mucho mejor», añadía. A quien no parecía importarle el dinero era a Alba Méndez, que lo reconocía literalmente. «Al concurso puedo aportar mi personalidad, no dejo indiferente a nadie. No tendría estrategia porque no tengo memoria para ello. Sería yo misma», decía la joven de dieciocho años mientras su amiga Jennifer Dopico solo quería «pasarlo bien». Otros, como Marcelino Alonso, tienen tiempo para ello -por ejempo, por estar en el paro como es su caso- y muchas «ganas de comedia». «Si me cogen, voy para allá como un tiro, sin pensarlo».

Sea como fuere, no había candidato que no destacase tener «una personalidad especial» con la que ganarse el puesto. Verónica Caracol lo dejaba patente afirmando que nunca ha visto el programa: «Fueron mis amigas las que me animaron a venir. Mi novio me dijo que si entro, me deja. Quiero ponerle a prueba». Si finalmente lo consigue, «tirará la casa por la ventana. La suya y la de 'Gran Hermano'». Ya de tarde, Azucena Lanza, de Puerto de Vega, terminaba resumiendo la motivación de los que allí esperaban: «'GH' es un sueño y los sueños están para cumplirlos».

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