75 años de pasión por la montaña

El Grupo de Montañeros Vetusta celebra su aniversario con una ascensión al Naranjo de Bulnes | La agrupación es la decana de las asociaciones de montañismo de toda Asturias y cuenta con 327 socios

Ascensión a la Morra de Lechugales./MARIO ROJAS
Ascensión a la Morra de Lechugales. / MARIO ROJAS
CECILIA PÉREZ

Una guirnalda con la frase ‘cumpleaños feliz’ corona la recepción del local que ocupa el Grupo de Montañeros en la calle Viaducto Marquina, número 4. No es para menos. Esta asociación acaba de cumplir setenta y cinco años como decana de los grupos de montaña de toda Asturias. La constituyeron treinta y nueve apasionados de la montaña el 14 de marzo de 1943 y hoy cuenta con 327 asociados. «Somos montañeros», incide Ana Margarita González, vocal de la agrupación. Recalca lo de «montañeros» porque es el nombre original con el que se constituyó el grupo. Permanece inalterable desde hace setenta y cinco años pero lo reseña sobre todo porque «somos un grupo de personas unidas por nuestra afición a la montaña». Una pasión que se traduce en un objetivo: «El fomento de la actividad deportiva y la práctica de la montaña», resume Felipe Mota, presidente del Grupo de Montañeros Vetusta.

Algunos de los componentes del Grupo de Montañeros Vetusta en su sede de la calle Viaducto Marquina.
Algunos de los componentes del Grupo de Montañeros Vetusta en su sede de la calle Viaducto Marquina. / MARIO ROJAS

La agrupación organiza todos los domingos del año salidas a la montaña «contra viento y marea», apunta Marcelino Álvarez. Esto es, ni la lluvia puede contra sus ganas de recorrer las cumbres. «Excepto si hay aviso de alerta roja o puertos cerrados», recalca su presidente. No es para menos porque en la montaña «el riesgo cero no existe». Ante esto, la asociación no se anda con medias tintas. Cuenta con un certificado de calidad de sistema de gestión de riesgos. «Quiere decir que cuando diseñamos una ruta valoramos los riesgos y el esfuerzo que va a suponer realizarla. Todos esos datos figurarán en el folleto donde se recoge la información de la excursión que solo se llevará a cabo si no se superan los riesgos valorados con anterioridad», explica Felipe Mota.

Dicho esto, desde el Grupo de Montañeros Vetusta señala que todo el mundo puede formar parte de la asociación. De hecho tienen socios que se mueven entre una franja de edad muy amplia. Desde los doce años «hasta que el cuerpo aguante», dice Elisa Villa, una de las veteranas. «Nadie está obligado a pasar un reconocimiento médico pero sí que se deben de informar de la ruta que van a realizar y ser conscientes de si reúnen las condiciones psíquicas y físicas», incide el presidente de la agrupación.

Primer ascenso al Naranjo de Bulnes de la agrupación en 1943, una excursión a Peñasanta en 1957 y Cabalgata de Reyes Magos, en plena montaña de Tuiza. / E. C.

Para formar parte de esta agrupación no hace falta ser un experto. Recalcan que no son profesionales de la montaña sino apasionados de ella. «El grupo tiene la responsabilidad de enseñar la práctica del montañismo. La mayoría aprenden aquí», aseguró Fermín Carrasco, exvicepresidente de la agrupación.

Pero a esta afirmación le apostilla el presidente de la agrupación. Felipe Mota incide en que el montañismo en «una actividad deportiva y eso no se puede olvidar». Pone como ejemplo que una ruta sencilla se puede prolongar hasta cinco horas por suelos que varían según la altitud que se vaya alcanzando. Incluso, hay excursiones en las que se necesita material de escalada como ‘piolets’ o cuerdas. Datos que siempre se incluye en la información que describe la excursión.

El grupo

La conciencia de grupo se palpa en el ambiente y se traduce a la hora de gestionar las excursiones. «Son colectivas y se hacen a un mismo ritmo», explica Felipe Mota. Para facilitar las posibilidades de que todo el mundo pueda «pasar un día en la montaña» siempre se hacen dos versiones de la ruta: la completa y la alternativa.

Esta última es «algo más fácil». Además cada grupo lleva su propio guía tanto en la cabeza como en la cola de la excursión. «Las rutas ya las han hecho previamente los guías para valorar los riesgos», incide el presidente de la agrupación.

Este año tienen programadas cuarenta y dos excursiones. Su calendario anual se inicia en enero con un parón en el mes de agosto. Este año, coincidiendo con el 75 aniversario de la agrupación han tirado la casa por la ventana y también han programado dos rutas reservadas a los más expertos en montañismo: al Naranjo de Bulnes y al Peñasanta de Castilla. Las dos en septiembre. «Serán salidas para grupos reducidos debido a su dificultad», apunta Felipe Mota.

No serán las únicas novedades vinculadas al aniversario de la agrupación. También han programado un trofeo. Se trata del memorial Chema Argüelles. Consiste en ascender a catorce de las montañas que el grupo ha seleccionado. En ellas han colocado un buzón de cumbre, para que los que lleguen a la cima dejen testimonio de su hazaña. «Podrán subir a lo largo del año. Tendrán que rellenar un formulario en nuestra web para registrar su visita a las catorce cumbres y el año que viene entregaremos un trofeo», explican desde la agrupación que ya preparan su próxima excursión: a Peña Subes, el 8 de abril.

«Para cada edad hay una montaña, yo ahora me pasé al senderismo»

De pocas palabras y comedida pero con una sonrisa de las que iluminan, Tita González es una de las veteranas del Grupo de Montañeros Vetusta. Asegura que llegó «por accidente» al mundo de la montaña. «Cuando tenía veinte años, cinco amigas y yo nos fuimos hasta la Vega de Enol, en plenos Picos de Europa. Nos fuimos sin tener ni idea de la montaña. Pero fue una aventura preciosa», recuerda. Ahora confiesa que ha cambiado el montañismo por el senderismo porque «para cada edad hay una montaña».

En la vida de Tita hay muchas. Estuvo dos veces en el Himalaya, ascendió al Kilimanjaro, el Mont Blanc. Al pico más alto de Asturias, el Torrecerredo, subió veinticinco veces. Y de todas ellas, la que más impresión le causó fue La Robliza. Un pico ubicado entre Peñasanta y Ario, en Picos de Europa. «Es una montaña muy insegura porque según te agarras a la roca se suelta», explica.

Toda esta valentía también se la llevó consigo a la hora de presentar su candidatura como presidenta de la agrupación. «Era la única mujer pero logré arrasar en los avales para poder presentarme». Con el beneplácito del resto de asociados, obtuvo la presidencia del Grupo de Montañeros Vetusta en 1991. Estuvo nueve años en el cargo, tiempo en el que se ha ganado el respeto, la admiración y sobre todo el cariño de todos los asociados.

Actos 75 aniversario

Hasta el 30 de abril. Exposición en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo sobre fotografías y documentos que narran la historia del Grupo de Montañeros Vetusta. De lunes a viernes de 10.00 a 20.30. Sábados, de 10.00 a 19.30 y domingos, de 10.30 a 14.30.

ueves 12 de abril. Auditorio Príncipe Felipe a las 20 horas. El alpinista Alex Txikón será el protagonista de una jornada en la que detallará algunas de sus hazañas como el ascenso a diez de los catorce ‘ochomiles’. También fue el primer alpinista en realizar la ascensión invernal a la cima del Nanga Parbat.

Domingo 3 de junio. El Grupo de Montañeros Vetusta conmemora el patrón de los montañeros, San Bernardo de Menthón, con una exursión a El Escobín, en Santianes, en la que no faltará el reparteo del bollo amenizado con gaita y tambor.

Septiembre. Los escaladores veteranos de la agrupación organizan una subida al Picu Urriellu, en Bulnes. Pendiente de concretar fecha.

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