Un hombre se enfrenta a once años de cárcel por drogar y abusar de una menor

Un hombre se enfrenta a once años de cárcel por drogar y abusar de una menor

El acusado suministró presuntamente vodka y «unos polvillos» a la denunciante de 17 años y a cuatro de sus amigas, según la Fiscalía

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita once años de prisión para un hombre de 44 años acusado de proporcionar drogas y alcohol a cinco chicas menores de edad y abusar sexualmente de una de ellas aprovechando que se encontraba bajo los efectos de estas sustancias. El juicio se celebrará el 12 de diciembre a las 10.30 en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Asturias.

Los hechos sucedieron la noche del sábado 3 de septiembre de 2016, cuando la joven, que presentó la denuncia por abuso sexual y que por esa fecha contaba con 17 años, salió del centro de acogida donde residía junto a cuatro amigas, internas en la misma 'casa', y también menores de edad: una de 16 años y las otras tres de 14.

Habían quedado con el novio de la chica de 16 años, quien las invitó a ir a casa de un amigo, el acusado, que tenía alquilada una habitación en un piso de la ciudad. Allí llegaron todos sobre la medianoche, según recoge el escrito de la Fiscalía. Una vez en el piso, todos ellos se dirigieron a la habitación del investigado, menos una de las chicas de 14 años, que se quedó en la cocina hablando por teléfono.

Ya en la habitación, el hombre les ofreció marihuana y «les dio lo necesario para preparar un porro, que lió la denunciante y que consumieron entre todos, salvo una de las chicas y su novio», recoge la Fiscalía. El acusado les ofreció más marihuana para un segundo porro, que también consumieron. Además de la droga, el acusado dio de beber vodka a las menores y les ofreció unos «polvillos» de una sustancia desconocida, a la que se refería como 'M', que mezcló con la bebida y que también tomaron, según el escrito de acusación.

Tras la mezcla de drogas y alcohol, la denunciante «comenzó a encontrarse muy mal, mareada, con la vista borrosa y nauseas, por lo que fue acompañada al baño por dos amigas, aunque no logró vomitar, por lo que sus amigas optaron por acostarla en la cama que había en la habitación del procesado», explica el escrito de la Fiscalía. Con ella también se echaron dos de sus amigas.

Aprovechándose de la situación, el acusado se quitó la ropa, se metió en la cama y como la víctima se había quedado dormida le quitó la ropa y abusó sexualmente de ella, lo que causó que la menor se despertara. Al ver al procesado sobre ella, se asustó y le dijo: «¿Qué haces ahí?» a lo que él respondió: «¡Ay qué rico, mami!». La chica logró zafarse «como pudo» y corrió al baño donde se encontró con dos de las amigas, a las que contó lo sucedido. Las tres volvieron a la habitación y allí se acostaron de nuevo en la cama, la víctima vestida con un chándal. El procesado trató de nuevo de aproximarse a ella y mantener relaciones sexuales. La menor, finalmente, logró escapar con sus amigas del piso. Por el delito de abusos sexuales, el fiscal pide siete años de prisión y por el delito contra la salud pública, cuatro años.

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