La iglesia de La Florida padece «humedades por todas partes»

El padre José Antonio Álvarez señala los daños de la humedad en la capilla de la parroquia de La Florida, inaugurada hace nueve años. / FOTOS: ÁLEX PIÑA
El padre José Antonio Álvarez señala los daños de la humedad en la capilla de la parroquia de La Florida, inaugurada hace nueve años. / FOTOS: ÁLEX PIÑA

El párroco, José Antonio Álvarez, y las catequistas denuncian la situación del templo, que va a cumplir nueve años y está lleno de manchas

D. LUMBRERAS OVIEDO.

Este mes se cumplirán nueve años de la solemne inauguración de la parroquia de San Antonio de Padua, en La Florida, pero ya se aprecian graves defectos en el edificio, tanto por dentro como por fuera. «Hay humedades por todas partes», concede el párroco, José Antonio Álvarez. En un recorrido por el templo, señala manchas de agua en las cortinas, negrura en la madera de la capilla, goteras en el piso de arriba y hasta grietas en una columna de la entrada, que «está despegándose toda. Está todo mal hecho».

Cuenta el párroco que «con la crisis, la constructora quebró» y ahora no hay a quién reclamarle que «el tejado está dañado y puede que hasta mal puesto. Lo hicieron llano y arrolla». Además de que «la tela asfáltica en Asturias no es buena, lo ideal sería teja». Los días que llueve son los peores: «Lo pasamos fatal. Se nota mucha humedad en todo el edificio, está abriéndose en todas partes. Algún problema hubo o pusieron materiales malos».

A corto plazo, afrontarán el arreglo de los salones parroquiales por «18.000 euros. Es dinero». Para ello contarán con la ayuda de los fieles y del Arzobispado, que también ha mandado a su aparejador para ver qué solución puede haber.

El Arzobispado y los fieles financiarán el arreglo de los salones parroquiales

Las catequistas dan cuenta de cómo les afecta la situación en el día a día. «Está mucho mejor la iglesia de arriba, San Melchor, y tiene muchos más años. Muchas veces me tengo que poner la chaqueta», señala Ainhoa Díaz. Lola Almansa le dice a sus pupilos que se quiten el abrigo para que luego no tengan frío en la calle y «no quieren. No se ponen el gorro por vergüenza».

La parroquia, indica María Vélez, «tiene muchísimo uso, este es un barrio muy joven. Hay más de 300 niños en catequesis y se usan todas las salas, están el Proyecto Alba, Cáritas y las reuniones de los vecinos». Se manifiesta «sorprendida» por el mal estado de una iglesia que «la he visto hacer» y «no sabemos cuánto va a durar».

La iglesia se presentó en 2006 y se ejecutó sobre un proyecto de los arquitectos Cosme Cuenca y Jorge Hevia. Cuenta con 4.000 metros cuadrados y costó 1,8 millones de euros.

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