Una iglesia con Sagrado Corazón

George Musgrove con uno de los nuevos óculos de la iglesia / P. LORENZANA

La agrupación musical reinagurará Santa María de Trubia con un concierto | «Tocaremos marchas procesionales más alguna sorpresa», avanza la banda, que actuará durante la misa que oficiará el arzobispo

D. LUMBRERASOviedo.

Tras casi un año de desvelos, el pasado julio, como adelantó este diario, un grupo de vecinos consiguió restaurar la iglesia de Santa María de Trubia. Este mediodía el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, la reinaugurará solemnemente con una misa mayor. Para rematar, dará un concierto la Agrupación Musical Sagrado Corazón de Jesús.

Este grupo, nacido en la Semana Santa de 2016, está compuesto por 39 músicos de viento y percusión de entre 8 y 67 años, de los cuales ninguno es profesional. «No hay nadie que sepa música. Aprendemos a base de memorizar melodías, descifrar partituras y trabajo», bromea José Manuel González, ‘Chechu’, integrante de la banda. Darán el concierto en el mismo altar, pero antes entrarán en pasacalles a la iglesia.

Su actuación consistirá, adelanta David Rodríguez, en «una entrada de misa con el himno de Asturias, la comunión y a la salida el himno a la Virgen que compuso Santiago Díaz», miembro de la comisión pro restauración del centro. Ya fuera, ofrecerán marchas procesionales, su especialidad: «’La Virgen de Hiniesta’, ‘Penas de San Roque’ y ‘Santa María de la Esperanza’, más alguna sorpresa».

Alba Izquierdo, componente de la agrupación con tres hijos en ella, cuenta que fueron los propios vecinos quienes les pidieron que fueran tras verlos actuar en San Isidoro. «Llevamos dos semanas dedicando ensayos a esto». Se lo preparan, abiertos a todo el que quiera venir a probar y divertirse, en el colegio Amor de Dios. Algunas de las monjas, cuenta, son «fans incondicionales» de la agrupación y la siguien allá donde va.

La restauración del templo, que data de 1749 y llevaba décadas acumulando humedades, con la techumbre podrida, no fue fácil. Hubo demoras por los permisos, la necesidad de reponer todo el techo y un cambio de contratista, porque el primero no tenía trabajadores. El presupuesto engordó de 120.000 euros a 185.000, que aún se siguen pagando. Para ello los vecinos piden donaciones y organizan excursiones. Los trabajos realizados han consistido en reponer todas las cubiertas, corregir las humedades y construir canalizaciones, poner ventanales nuevos con óculos del artista inglés George Musgrove, cambiar las puertas y el cuadro eléctrico, reconstruir la sacristía, incluir un aseo, pintar por dentro y por fuera, adecentar las zonas verdes y mejorar la iluminación y la megafonía del templo. Las obras fueron supervisadas por un vecino de la comisión pro restauración, Ignacio Arango.

Temas

Oviedo

Fotos

Vídeos