«El cardenal Tarancón fue un defensor de la justicia y las libertades»

«El cardenal Tarancón fue un defensor de la justicia y las libertades»
El arzobispo, el padre Ángel y el alcalde descubren la placa de la glorieta de la Ronda Sur que a partir de ahora llevará el nombre del cardenal Tarancón. / MARIO ROJAS

El alcalde, el arzobispo y el padre Ángel descubren la placa de la plaza junto a la Ronda Sur en honor al que fuera prelado de Oviedo en los años 60

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

El alcalde de Oviedo, Wenceslao López, el arzobispo de la diócesis, Jesús Sanz Montes, y el padre Ángel participaron ayer en el descubrimiento de la placa que otorga el nombre de plaza del Cardenal Tarancón a la glorieta de la Ronda Sur en la intersección con la calle Goya.

En un acto cordial y al que, entre otras personas, asistieron un centenar de ancianos de las residencias que la organización Mensajeros de la Paz tiene en Villaviciosa y Noreña, tanto el alcalde como el padre Ángel glosaron la figura del cardenal Tarancón como un hombre «irrepetible» y que «siempre estuvo del lado de los más necesitados».

«Era una persona con gran capacidad para el diálogo y la conciliación» Wenceslao López, alcalde de Oviedo

Vicente Enrique y Tarancón nació en Burriana, Castellón, en 1907. Tras ordenarse sacerdote en 1929, emprendió una carrera dentro de la estructura eclesial que le llevaría a presidir la Conferencia Episcopal en momentos trascendentales de la historia de España. Antes fue obispo Solsona, arzobispo de Oviedo y de Toledo. Ya en los años 50 rompió con la idealización de la 'cruzada nacional' por parte de la prelatura adicta al régimen. Muerto Franco, con quien mantuvo serias disputas, -'Tarancón al paredón' fue uno de los lemas de la extrema derecha en los 70- asumió la democracia y trató de homologar la Iglesia al régimen de libertades.

«Tarancón fue un defensor de la libertad y justicia social, una figura incomparable y necesaria», afirmó el alcalde, que también equiparó el acto de ayer con el de anteayer, cuando se descubrió la placa de la calle García Lorca, en sustitución de Calvo Sotelo y en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Son, dijo, dos reconocimientos de «justicia». «Tarancón era una persona con gran capacidad para el diálogo y la conciliación», remachó el alcalde que recordó también cuando el cardenal siendo arzobispo de Oviedo visitó su barrio, El Rancho, un lugar «humilde» de donde surgió la organización benéfica 'La cruz de los Ángeles'.

«Siempre fue cercano a los más desfavorecidos. Un ejemplo necesario actualmente» Padre Ángel

El promotor de la iniciativa para poner el nombre de Tarancón a un rincón de la ciudad fue el padre Ángel que, por su parte, también recordó los tiempos del prelado en Oviedo y la ayuda que recibió para fundar sus beneficencias. «Siempre fue cercano a los más desfavorecidos», afirmó el cura mierense que dijo sentir «alegría y satisfacción» por rendir homenaje a un cardenal cuyas obras fueron «un ejemplo» y que hoy en día siguen siendo «muy necesarias». Asimismo, tuvo palabras para su sucesor tanto en la diócesis como en la Conferencia Episcopal, Gabino Díaz Merchán.

En la misma línea, el arzobispo Jesús Sanz Montes apuntó que este reconocimiento es un «acierto» del padre Ángel, posible gracias a la «acogida» del Ayuntamiento, y que desde ayer se pueden «recordar las palabra y los hechos» del cardenal Tarancón. Pese a las últimas diferencias entre Iglesia y equipo de gobierno, el acto ha transcurrió con cordialidad.

Al acto acudieron ediles del PP, PSOE, Somos y de Izquierda Unida. La nota musical final la puso José Manuel Fernández Gutierrez 'Guti', director de la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, con una breve composición propia.

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