Jaque mate al aburrimiento

Raúl álvarez, Xabiel Maire, Mario Sánchez e Ivo Gerecz, disputandouna partida. /Mario Rojas
Raúl álvarez, Xabiel Maire, Mario Sánchez e Ivo Gerecz, disputandouna partida. / Mario Rojas

El Centro de Tecnificación de Ciudad Naranco lleva 24 años enseñando a jugar al ajedrez. El objetivo de este club deportivo es «mejorar, divertir y hacer competir» a los setenta alumnos federados que lo integran

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

El nombre impone: Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco, de Oviedo. Pero la seriedad queda ahí, porque esta escuela y club lleva veinticuatro años enseñando a los más pequeños las bondades del ajedrez. A día de hoy cuenta con más de setenta alumnos federados y diez monitores. Entrenan tres días a la semana, lunes, miércoles y viernes, durante dos horas y media porque el objetivo es «aprender, mejorar y competir», asegura el responsable del centro, Pablo Martínez.

Este joven monitor comenzó como alumno en las Escuelas Deportivas promovidas por el Ayuntamiento. La de ajedrez nació en 1992 como una actividad extraescolar. «De las Escuelas Deportivas empezó a salir gente que quería seguir vinculada con el ajedrez, pero no tenía forma ni medios y crearon el Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco con el apoyo del Ayuntamiento», explica Martínez.

El Centro Social del Naranco es su cuartel general. «Esto es un club-escuela. La parte de la escuela la conforman los jóvenes de entre 8 y 20 años que aprenden a jugar al ajedrez. La parte del club, la integra la gente que según va cumpliendo años y pasa de alumno a profesor».

Esta dualidad confiere al centro un carácter especial: «Todo el mundo que está en el Club ha pasado primero por la Escuela Deportiva. Se retroalimentan», detalla su coordinador.

¿Deporte o juego?

En torno al ajedrez hay muchos tópicos y la pregunta es inevitable: ¿qué es el ajedrez? «Hay muchas definiciones. Unos lo califican como un juego de mesa, pero no es uno cualquiera. De hecho, el Comité Olímpico Internacional reconoce al ajedrez como deporte», dice Martínez.

Esta es la definición por la que se inclina el coordinador del Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco. «Aquí no influye el azar. Se requiere de una estrategia, cálculo, concentración y mucha paciencia», resume Pablo Martínez.

Ante estas cualidades es legítimo pensar que jugar al ajedrez entraña más de una dificultad. «Tiene una serie de reglas que aprenderlas está al alcance de cualquiera, pero jugar a cierto nivel requiere de mucho trabajo», pero también avisan de que «nunca es tarde para empezar a jugar», aunque lo idóneo es comenzar sobre los 6 años, explican desde el Centro de Tecnificiación.

Es el caso de los setenta alumnos con los que cuenta este club-escuela. «Contamos con alumnos de veintisiete colegios de Oviedo y alrededores. Comienzan en la escuela deportiva a jugar y el que quiera y le guste da el siguiente paso que es formar parte del club».

Raúl Álvarez, Mario Sánchez, Xabiel Maire, Iyán Álvarez e Ivo Gerecz forman parte de la cantera del Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco. La foto para el reportaje les pilla en pleno «entrenamiento». Tienen muy claro que el ajedrez supone dos requisitos: «Es un juego competitivo y muy divertido», resume Iyán Álvarez. Así también lo piensa Mario Sánchez. «Es un juego de mesa que desarrolla la imaginación». Y tanto la desarrolla que Ivo Gerecz lo ve como «una batalla de reyes para que el rey enemigo no tenga escapatoria». Dicho y hecho, porque mientras Ivo comentaba esto Raúl Álvarez ejecutaba dos jaques mates seguidos a su compañero de juego Iyán Álvarez. «Nos gusta mucho», aseguran estos alumnos de cuarto de Primaria.

Tanto es así que el ajedrez para ellos es un juego que sirve de entrenamiento para un órgano muy importante: «Es el único deporte que te ayuda a desarrollar el cerebro», afirma Raúl Álvarez. Tan convencido está de sus palabras que pone sobre la mesa la prueba fehaciente. «En matemáticas he mejorado mucho. En primero y segundo de Primaria sacaba un seis de nota y ahora saco ochos y nueves», apunta orgulloso.

Lo que explica este pequeño lo corrobora Pablo Martínez. El coordinador del Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco explica que el ajedrez «ayuda con la concentración, a la toma de decisiones y a la responsabilidad individual».

Alberto Llaneza, monitor del club-escuela va más allá. «El ajedrez te ayuda a no pensar en compartimentos estancos. En el tablero todo está comunicado y relacionado entre sí. Esto se puede extrapolar a todos los ámbitos de la vida».

Las clases discurren entre grupos que practican jugadas estratégicas, alumnos que atienden a las explicaciones teóricas y un buen rollo que se palpa nada más entrar en el centro. «Los grupos de alumnos son reducidos y de distintos niveles que no tienen que corresponderse a la edad», matiza Martínez. Así, en una mesa se puede encontrar a un alumno de ocho años jugando una partida con uno de doce.

El nivel de los alumnos del Centro de Tecnificación queda demostrado en las competiciones en las que han participado. «Nos respalda una historia. En la temporada 2001-2002 un equipo de entre 13 y 17 años quedaron campeones de Asturias. Fue el más joven de la categoría», rememora Pablo Martínez.

En 2015, otro grupo volvió a hacerse con el campeonato de Asturias por equipos. A día de hoy cuentan con un equipo en la división de honor y otro en la división de honor de filiales. Todos participan en la liga para hacerse con el campeonato de Asturias que finaliza en abril.

Del entrenamiento de estos jugadores se encarga Irene Fernández, junto al resto de monitores. Tiene dieciséis años, pero «llevo muchos años aquí porque empecé cuando tenía cinco». Del ajedrez dice que la ayuda mucho a concentrarse y también a soportar la presión. Lo sabe bien porque lleva compitiendo desde los ocho años.

Lorena Rodríguez es otro de los casos que ha pasado de alumna a monitora. «Más que enseñarles a jugar para ser los mejores, les enseñamos a que vean que el ajedrez no es como lo pinta la gente, que no es algo aburrido», enfatiza.

Proyectos

El Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco es mucho más que un club-escuela. La importancia del ajedrez como herramienta educativa forma parte de un proyecto que han desarrollado en el colegio Germán Fernández Ramos. «Lo utilizan dentro del currículum escolar a través de las asignaturas de matemáticas y educación física», explica Pablo Martínez.

No es el único proyecto que tienen en marcha. En el colegio El Pando «contamos con una propuesta amparada por el Ayuntamiento para crear un espacio propio para el ajedrez, pero abierto a todo el mundo no solo al centro escolar». Ese espacio se ubicaría en ‘La Casina’, la antigua vivienda del conserje del colegio que a día de hoy está «infrautilizada», explica Martínez.

Además de los proyectos educativos están los deportivos. El más próximo es la celebración del III Torneo Nacional Sub-18 Judit Polgar. Se disputará en el colegio El Pando el domingo 25 de marzo. «Es un campeonato que resalta la figura de la mujer en el ajedrez, con el objetivo de fomentar la igualdad».

No será el único campeonato. El 12 de mayo el Centro de Tecnificación de Ajedrez Ciudad Naranco disputará, por primera vez, un torneo solidario a favor de una ONG de Tanzania para la que Pablo Martínez estuvo trabajando como cooperante. Todo ello, refleja el espíritu de un deporte del que este club-escuela ha roto muchos mitos y ha formado a muchos ajedrecistas desde que en 1994 un grupo de adelantados decidieran dar su particular jaque mate a todos los prejuicios que se han sembrado en torno a este deporte mental.

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