Una jira dura y «muy guapa»

Pilar Alonso, José Manuel López, Gonzalo Díaz, María Teresa Bernardo, Anxel Álvarez, Soledad Pozuelo, Lauren Granda y Pepe Hernández, de la asociación vecinal La Centralilla. / FOTOS DE PABLO LORENZANA
Pilar Alonso, José Manuel López, Gonzalo Díaz, María Teresa Bernardo, Anxel Álvarez, Soledad Pozuelo, Lauren Granda y Pepe Hernández, de la asociación vecinal La Centralilla. / FOTOS DE PABLO LORENZANA

Medio millar de participantes disfrutan de una comida y música tras el ascensoLos romeros aliviaron el cansancio con unos culinos de sidra y disfrutaron de una cita que esperan repetir el próximo año

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Lo primero que hicieron el medio centenar de romeros cuando subieron la persiana fue mirar el tiempo. Hubo suerte. El sol acompañó durante toda la jornada y el calor apretó al ascender las rampas que llevan a lo alto del Naranco.

Algunos emprendieron la jira desde la Losa. Otros desde San Miguel de Lillo. El sentimiento general era que las cuestas eran duras, pero que la ruta era «muy guapa». Tanto que el año que viene repetirán: «Hicimos la ruta completa, pero los primeros y los últimos repechos nos costaron», ironizó Nuria Moreno mientras tomaba el sol en uno de los bancos de madera del área recreativa.

A su vera el grupo encabezado por Martín Rearte probaba la sidra. La ascensión les dejó sedientos y hambrientos. El zumo de manzana acompañó a su comida vegetariana, oriental y española. Habían cocinado una tortilla de patatas de verduras que les supo deliciosa y también llevaron una empanada de bonito. «Lo que más nos ha gustado de este día es que hemos tomado aire y hemos contribuido a recuperar esta tradición», explicaron.

Quien no pasó desapercibido fue Jacobo Granda. Es originario de Pravia y llevaba una camiseta del Sporting. A este atuendo acompañó el pañuelo y la gorra que el Ayuntamiento dio. Hizo la ruta más contento que unas castañuelas. «Nosotros somos de este equipo y del Barça», explicó su padre. También pasaron la jornada en familia Rodrigo Bobes y Marisa González. Comieron los bocadillos que cocinaron por la mañana al lado del escenario donde después cantaron Anabel Santiago y Xuaco Amieva, entre otros.

En una festividad como esta no podían faltar los miembros de la asociación de La Centralilla. Durante la comida brindaron por esta fiesta y porque se vuelva a repetir el año que viene.

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