El joven acusado de agredir a cuatro policías locales evita la cárcel

El condenado a la entrada de los juzgados de Llamaquique. /  ALEX PIÑA
El condenado a la entrada de los juzgados de Llamaquique. / ALEX PIÑA

Tras golpear también a dos guardias, un médico y un taxista, ha sido condenado a una multa y a indemnizaciones por valor de 13.000 euros

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Le pedían dieciséis años de prisión pero no irá a la cárcel a cambio de pagar una multa e indemnizaciones a los afectados que ascienden a 13.000 euros. Es la pena a la que ha sido condenado S. G. T., de 31 años, que golpeó a un taxista, a cuatro policías locales, dos guardias de seguridad y a un médico la madrugada del 9 de octubre de 2016.

Se enfrentaba a cuatro delitos de atentado contra la autoridad, dos delitos leves de lesiones y un delito continuado de daños, pero ayer se juzgaron estos hechos en el Penal número 2 y todas las partes implicadas, -la Fiscalía, las acusaciones particulares y la defensa-, llegaron a un acuerdo de conformidad.

Al procesado se le aplicó el atenuante de drogadicción. Esa noche había consumido un cóctel de cocaína, ketamina y alcohol. Además, en cuanto al delito de atentado contra la autoridad, en vez de computar cuatro, uno por cada policía local agredido, se le redujo a uno. El resto de acusaciones pasaron a considerarse delitos leves.

Los hechos

Esa madrugada del 9 de octubre, el ya condenado se subió a un taxi en la parada de avenida de Torrelavega para ir hasta la parrilla Buenos Aires del Naranco. Antes de iniciar la marcha, le pidió al taxista que le reservara una mesa. El conductor se negó y la emprendió a golpes contra él. Un vecino de la zona que pasaba por ahí logró reducir al agresor justo antes de la llegada de una patrulla de la Policía Local, que tuvo que pedir refuerzos tras un nuevo ataque de ira del joven. Destrozó la puerta y ventana del vehículo.

Ante el estado en el que se encontraba lo trasladaron al Hospital Universitario Central de Asturias, donde protagonizó otro episodio más violento. Tras quitarle las esposas por decisión del médico, se abalanzó contra este, los cuatro agentes policiales y dos guardas de seguridad. Dos de ellos resultaron heridos en el hombro y en las costillas, respectivamente, y a uno de los guardias de seguridad le desgarró el bíceps. Para calmar al agresor hicieron falta tres inyecciones de tranquilizantes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos