Un juez frena las maniobras de TUA para cargar al contrato las dietas de sus chóferes

Un autobús de TUA, con las banderas de San Mateo, cruza frente al recinto festivo y la plaza de La Escandalera. / M. ROJAS
Un autobús de TUA, con las banderas de San Mateo, cruza frente al recinto festivo y la plaza de La Escandalera. / M. ROJAS

La sentencia ahorra al Ayuntamiento más 840.000 euros al año y señala un posible fraude de ley en el convenio del sector

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 3 acaba de rechazar el recurso presentado por la concesionaria del transporte urbano TUA (Grupo Alsa) contra la liquidación del contrato en el ejercicio 2015. La sentencia del magistrado Miguel Ángel Carbajo da la razón al Ayuntamiento, le ahorra más de 840.000 euros al año a las arcas municipales y, además, pone freno a las continuas maniobras de la empresa para tratar de cargar las dietas que perciben sus conductores al Consistorio.

La disputa hunde sus raíces en la renovación de la concesión con TUA en 2004, con un rescate anticipado mandatado por el alcalde Gabino de Lorenzo, que limitaba la competencia al obligar a cualquier otra licitadora a indemnizar a la concesionaria. No hubo sorpresa. Solo se presentó la firma del Grupo Alsa. El nuevo contrato disparó los costes para el Ayuntamiento casi por 12, al pasar de 815.000 euros en 2002 a 9,5 millones en 2009. Un déficit que solo pudo ser corregido parcialmente con subidas del precio del billete.

El nuevo contrato daba potestad al Ayuntamiento para crear nuevas líneas. La 6 y la 16, por ejemplo, impulsadas en 2007 y en plena campaña electoral para los pueblos de la falda del Naranco llegaron a crear un agujero de 2,1 millones de euros, con un coste para el municipio por viajero de hasta 16 euros. También convirtió al Consistorio en esclavo de una fórmula polinómica en la que se tienen en cuenta los kilómetros recorridos, los salarios de los conductores y los costes de los carburantes para revisar los precios del contrato.

Y en esa fórmula polinómica TUA lleva años intentando meter las dietas de sus conductores, unos 160. Lo intentó en vía administrativa desde 2007, pero, tras pedir informe al Consejo Consultivo, el Ayuntamiento lo rechazó. El dictamen coincidía con el del técnico municipal y señalaba que las dietas, como los turnos forman parte de la organización del trabajo que es competencia exclusiva de la empresa y no del contrato concesional.

TUA acudió a los tribunales, pero no tuvo éxito. En primera instancia el Contencioso Administrativo Número 6 de Oviedo y luego el TSJA en marzo de 2012, confirmaron que las dietas no se podían incluir en la revisión de precios porque no formaban parte de las remuneraciones de los chóferes sino que eran una cuestión de organización del trabajo.

Modificación del convenio

La empresa tomó otro camino. Si las dietas no podían incluirse en la fórmula polinómica, lo que había que hacer era meter las dietas en las nóminas. En 2015, impulsó una revisión del convenio del sector del transporte y creó una nueva categoría profesional de 'conductor-perceptor de transporte de viajeros urbano'. Para que no quedasen dudas precisó en el texto del acuerdo, muy contestado por la plantilla de TUA, que «a los efectos de este convenio se entiende por empresas de transporte de viajeros urbano aquéllas cuya título confesional ha sido otorgado por un Ayuntamiento», que «las dietas no tienen adaptabilidad adecuada o este tipo de empresas» y que los empleados de estas «en ningún caso devengarán dietas, no siéndoles por tanto de aplicación las regulados en el presente convenio ni ninguno otro».

Con el acuerdo rubricado, TUA procedió a incluir la cantidad que los conductores de TUA percibían como dietas en el plus de convenio, que pasó de 116 a 244 euros y reclamó a los tribunales en cuanto tuvo ocasión con la liquidación del ejercicio 2015. Según sus números, el Ayuntamiento en lugar de percibir 670.000 euros, debía pagar a la empresa 171.685 euros de acuerdo con la nueva categoría de 'conductor perceptor de transporte de viajeros urbano'.

El Ayuntamiento se opuso y recordó que de acuerdo al contrato la fórmula de la revisión de precios se calcula sobre la figura del 'conductor perceptor' a secas que sigue existiendo en el convenio. El magistrado entiende lo mismo. El «verdadero nudo gordiano del presente contencioso», dice el fallo, es el artículo 23 del pliego de prescripciones técnicas que establece que la revisión de precios se hace en función del coste por hora de un «conductor-perceptor según el Convenio Colectivo de transporte por Carretera del Principado de Asturias, de aplicación ese año».

Para el juez no hay dudas, los pliegos «recogen de forma clara y taxativa» cómo se calcula la revisión y no puede tenerse en cuenta una categoría profesional que ni existía cuando se adjudicó el contrato, pero va más allá.

«Fraude de ley»

El fallo apunta a que la empresa cometió un «abuso de derecho, cuando no un fraude de ley «en la elaboración del convenio colectivo», aunque matiza que el suyo, el Contencioso, no es orden jurisdiccional competente para meterle mano. Para el magistrado «resulta sorprendente, cuando no sospechoso» que se cree una nueva categoría para privarla de la percepción de todas las dietas «y decimos que sorprende tal circunstancia», razona el fallo, porque empresas de transporte de viajeros con título concesional de un ayuntamiento, es una «circunstancia que en todo el ámbito del Principado de Asturias concurre en la concesionaria del servicio del Ayuntamiento de Oviedo».

Claro que la sorpresa se torna comprensión. «Se entiende si se toma en consideración», señala el fallo las dos sentencias que excluyeron el pago de las dietas de la revisión de precios. «Parece obvio que la finalidad que perseguía la nueva categoría de conductorperceptor de transporte de viajeros urbano» era justo esa, burlar el contenido de los fallos judiciales y cargar estos costes al Ayuntamiento.

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Tua, Oviedo

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