Juzgan a un hombre que quemó a un niño de tres años al ducharlo con agua caliente

La Fiscalía solicita para el acusado, amigo de la madre, dos años de cárcel por esta «imprudencia» al bañarlo que le causó «graves quemaduras»

S. NEIRA OVIEDO.

Un hombre se enfrentará hoy, a partir de las 9.30 horas en el Juzgado de lo Penal número 1, a una pena de dos años de cárcel acusado de provocar «por una imprudencia» graves quemaduras a un niño de tres años y nueve meses, hijo de una amiga, al ducharlo con agua a altísima temperatura mientras estaba a su cuidado. La Fiscalía pedirá para él también cinco años de alejamiento y una indemnización de 50.000 euros para el menor por las secuelas, ya que ha sufrido «un perjuicio estético importante», sostiene la Fiscalía tras un informe de un médico forense.

Según el escrito de acusación, la madre y el hombre mantenían una relación de amistad desde hacía unos meses porque sus hijos acudían a la misma guardería. El 21 de octubre de 2015, tras pasar la tarde en el Campo de San Francisco con los hijos del hombre, y previo permiso de su madre, se fue a casa de este y la mujer quedó en recogerlo a las ocho. Al final decidió que ambos se quedarían a dormir y la madre volvió a la calle a aparcar su vehículo.

Mientras tanto, el niño sufrió una diarrea y el acusado lo llevó al baño. «Una vez que el menor se encontraba desnudo en la bañera, incumpliendo las mínimas normas de cuidado, sin comprobar la temperatura a sabiendas de que era frecuente que saliera excesivamente caliente, abrió el grifo y apuntó con la ducha de forma reiterada al cuerpo del niño con el agua a una altísima temperatura». Al terminar, lo vistió.

Al llegar la madre, veinte minutos después, comprobó que tenía rojo el cuello, el pecho y la espalda y envió al acusado a buscar una crema especial a su casa para aplicársela. Como no mejoraba, trasladó al menor al HUCA, donde quedó ingresado a las 1.58 horas del 22 de octubre.

El pequeño sufrió quemaduras de segundo grado intermedio en la cara anterior del tórax y abdomen y en la espalda y parte superior de la región glútea, y de segundo grado superficiales en la parque superior del muslo izquierdo y de primer grado en región púbica y genital. Necesitó varios injertos y cirugía plástica, por lo que estuvo 42 días hospitalizado y tardó en curar 140. «Le quedaron varias cicatrices, que van a seguir siempre con el niño y crecerán con él», refleja el escrito, por lo que no puede tomar el sol.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos