Lección de Ciencia en el chat

Alumnos de cuarto de la ESO del colegio La Inmaculada en el aula de Informática. / PABLO LORENZANA
Alumnos de cuarto de la ESO del colegio La Inmaculada en el aula de Informática. / PABLO LORENZANA

Alumnos de Oviedo y Siero participan en un concurso de charlas con científicos | Los estudiantes aprecian un proyecto educativo «genial» que capta su interés: «Es una forma de aprender saliendo de la rutina»

D. LUMBRERAS / L. IS OVIEDO/SIERO.

Uno puede pensar que, para aprender de Ciencia, hace falta enfundarse en una bata y adentrarse en un laboratorio para manipular balanzas y matraces. Pero no es así en los colegios La Inmaculada de Oviedo y Fomento Peñamayor de Siero, que estudian chateando con los científicos. Preguntas sobre Biología o Ciencia, que se mezclan con gustos musicales o la marcha del Real Oviedo. Y algún espontáneo que se escandalizaba al saber lo que una carrera implica: «¡No estudiaría seis horas diarias!».

En La Inmaculada, los alumnos de cuarto de la ESO empezaron conversando con el ingeniero agrónomo Alejandro Pérez de Luque y la biotecnóloga Raquel Pascua. «Les pregunté sobre la bóveda de semillas que hay en Noruega para el fin del mundo», contó un curioso David Blanco, también preocupado por «si España debería invertir más en I+D para no tener que ir a trabajar fuera». Y quedó satisfecho con la respuesta: «Esperan no tener que usarla nunca y está bien ir a trabajar fuera para volver e integrar las cosas que has aprendido». Aunque a él, más que la Ciencia, le tiraba el diseño de videojuegos.

A su compañera Claudia Fernández sí la atraía más: le gustaría ser genetista. Ella se interesó por la cura del Alzhéimer mediante una especie de 'cerebro de repuesto', pero Pascua le contestó que «la inteligencia es muy difícil de copiar». Por supuesto, quiso saber «si tenía tiempo libre, creemos que eso es importante a la hora de empezar una carrera». También apreció participar en el concurso como una experiencia «muy divertida y una forma de aprender saliendo de la rutina».

«Se interesan mucho por el futuro, les encanta el universo, si pueden investigar en el laboratorio la juventud...», abunda la profesora Virginia González.

Los dos centros, junto con otros 101 del resto de España y treinta científicos, participan en el concurso de divulgación 'Somos científicos, ¡sácanos de aquí!', organizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, Educaixa, el CSIC y Bayer.

De aquí al próximo viernes, los chavales seguirán charlando con los científicos y también votando con el que les parezca que responde mejor. Ese se llevará 500 euros para divulgar sus trabajos. A su vez, los científicos elegirán a los estudiantes que realicen mejores preguntas. El año pasado, apunta orgullosa la profesora Virginia González, una alumna suya se alzó con el premio, «una tarjeta para gastar cincuenta euros».

Mejorar la calidad de vida

En el Peñamayor, las treinta alumnas de cuarto de la ESO y primero de Bachiller que participan en el proyecto coordinadas por la profesora Olga Vallés decidieron que primarían aquellos proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas y cuiden el medio ambiente y ya tienen varios favoritos.

Uno de ellos es Yelko, un científico que desarrolla métodos para buscar contaminantes en los alimentos. «Es muy cercano, responde para que lo entiendas y me parece muy interesante que si consigue la financiación la destine a su ciudad, Valencia», destaca Blanca Suárez. Su compañera Covadonga Díez también se decanta por el investigador, pero hace hincapié en que «es importante apoyarles, todos piden más ayuda del Gobierno». Por su parte, Alicia Calvo prefiere la labor de Olga, una científica que estudia los fondos marinos y Paloma Tahoces la de Andrés, que investiga la materia oscura. «El proyecto está genial para despertar el interés y acercarnos a la ciencia», apunta.

Fotos

Vídeos