El Liber Testamentorum, del aula al museo

Los cinco comisarios de la exposición junto a su profesora, el rector y el vicerrector durante la inauguración de la muestra.
Los cinco comisarios de la exposición junto a su profesora, el rector y el vicerrector durante la inauguración de la muestra. / PABLO LORENZANA

Alumnos de Humanidades organizan una muestra sobre el códice más relevante del archivo capitular

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Cuando el obispo Pelayo ordenó a los monjes amanuenses coger papel y lápiz, perdón, pergamino y cálamo, para inventariar todas y cada una de las donaciones que había recibido la iglesia de San Salvador allá por el siglo XII, tenía unos planes más prosaicos que los que pretende la muestra 'Testamentum', comisionada por cinco alumnos de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo y que se puede contemplar desde ayer y hasta el próximo 5 de agosto en el Edificio Histórico.

Por aquel entonces la capital del Reino se había trasladado de Oviedo a León. Además, la diócesis corría seria amenaza de quedar administrativamente supeditada a la de Toledo. Había que sacar músculo. Enseñar al mundo cristiano las posesiones del obispado astur. Tierras, donaciones, herencias y hasta los siervos de la gleba que servían al señor. Para eso sirvió el Liber Testamentorum, códice que recoge documentos desde el año 812 hasta el 1118 y donde aparecen en bellas miniaturas los reyes, purpurados y pontífices que engordaron las arcas de la basílica.

Para la suerte de Rubén Domínguez, Deva Álvarez, Celia Argüelles, Isaac Cuello y Rubén Benavides, responsables de la muestra, los monjes se revelaron en verdaderos artistas del scriptorium y del raspar los palimpsestos, y legaron a la historia de la Catedral y la ciudad «una joya del románico español por la alta calidad de sus miniaturas», según explicó, Isaac Cuello, tras una presentación en la que estuvieron acompañados por el rector Santiago García Granda, el vicerrector de Extensión Universitaria Francisco José Borge y por Ana Fernández, su profesora.

El proyecto de la exposición acerca del códice resultó vencedor sobre otros presentados para la asignatura Mercado, Crítica del Arte y Comisariado de Exposiciones. Como resaltó Fernández, la experiencia les debe servir a los alumnos para adquirir competencias profesionales y como iniciación al mercado laboral. «Las humanidades no te hacen mejor persona pero sí te ayudan a desarrollar un discurso. En la exposición hay varios discursos. Y también a reflexionar sobre las contradicciones humanas y lo que ha sido un hecho histórico», añadió la profesora.

Para agilizar la visita y que no quede nada en el tintero, los alumnos han dispuesto códigos QR para poder recibir explicaciones de los paneles, piezas y réplicas del Liber Testamentorum exhibidas en el teléfono móvil. Asimismo, complementan la muestra con obras de arte realizadas ex profeso por Emilio Freire, Justo García, José Antonio García y Enrique Maojo. Como complemento, el 12 de julio habrá un taller infantil, y dos conferencias programadas los días 20 y 27 de julio.

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