Licencias repite las mediciones de ruido en la clausurada sala Franelrock

Los técnicos, agentes de Policía Local y los representantes de los vecinos durante las mediciones. / PIÑA
Los técnicos, agentes de Policía Local y los representantes de los vecinos durante las mediciones. / PIÑA

Los resultados se conocerán a principios de esta semana y de ellos dependerá que el local obtenga el permiso de sala de conciertos

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

El pasado 24 de marzo la sala Franelrock, ubicada en el número 19 del Postigo Bajo, cerró sus puertas por mandato municipal tras varias denuncias presentadas por los vecinos de los inmuebles colindantes por carecer de licencia como sala de conciertos y por sobrepasar los límites de ruido permitidos en la normativa.

Seis meses depués del cierre, el Ayuntamiento decidió realizar una nueva medición para comprobar, otra vez, los niveles de ruido del local y su insonorización. La medición tuvo lugar este martes y los resultados se conocerán a principios de esta semana que viene, según aseguró Pachi Hernández, propietario del local.

El motivo de esta nueva prueba se debió a las alegaciones que presentó Hernández tras la denuncia interpuesta por los vecinos que motivó el cierre del local por superar los límites de emisiones sonoras. «Las mediciones de los técnicos municipales no estaban bien hechas porque no se aplicaron los parámetros ni los márgenes de error», argumentó el propietario del local.

El Ayuntamiento, ante el enquistamiento del conflicto decidió realizar una nueva medición para «buscar una solución salomónica al conflicto entre ambas partes», explicaron fuentes de la concejalía de Urbanismo, de quien depende la concesión de licencias. Hasta la semana que viene no se conocerán los resultados pero si en algo están de acuerdo vecinos y propietario es que las mediciones realizadas este martes «dan niveles más bajos» de ruido que las realizadas el pasado mes de marzo. La coincidencia entre las dos partes enfrentadas solo llega hasta ahí y ni un paso más allá.

Menos ruido

El abogado y representante de la comunidad de vecinos que denunciaron las irregularidades del local musical aseguró que «había una diferencia brutal de decibelios (entre lo medido a principios de año y lo registrado esta semana por los mismos técnicos) por lo que pensamos que tuvieron que realizar alguna obra o modificiación de los equipos de sonido», argumentó Julián Bravo.

Un hecho que Pachi Hernández, propietario de Franelrock, negó categóricamente. «No hemos hecho ninguna obra en el local. El equipo es el mismo, es más, el martes la Policía Local tuvo que desprecintarlo para poder realizar la medición y cuando acabaron lo volvieron a precintar», explicó.

Por su parte, el letrado de los vecinos aseguró que, más allá de repetir la medición y sus posteriores resultados, la clave del conflicto radica en los expedientes sancionadores que deberían de haberse tramitado después de que el local abriese sin permisos. «Lo grave es que este local ha estado operando dos meses sin licencia y desde el Ayuntamiento nadie dice nada», se lamentó Julián Bravo.

Del resultado de la nueva medición dependerá ahora el futuro de Franelrock ya que si están entre los límites permitidos le concederían la licencia de sala de conciertos y reabrir y retomar su programación dentro de la legalidad.

Temas

Oviedo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos