La limpieza de 'El Entronizado' revela una pintura «doblemente única»

Detalle de la figura orante de 'El Entronizado', se advierten también motivos vegetales.
Detalle de la figura orante de 'El Entronizado', se advierten también motivos vegetales. / PABLO LORENZANA

El mural de San Miguel de Lillo salva su estado precario tras una mejora en la que se retiró desde yeso a cemento Portland derramado sobre él

J. C. A. OVIEDO.

El viceconsejero de Cultura y Deporte, Vicente Domínguez, acompañado por la directora general de Patrimonio Cultural, Otilia Requejo, y el restaurador Jesús Puras, presentaron ayer la nueva imagen de la figura pictórica de 'El Entronizado' tras las obras de restauración de una de las joyas artísticas que alberga la iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo.

La actuación en el mural era compleja por el mal estado de conservación de la pintura pero los trabajos se han completado en dos meses. Puras, junto con las restauradoras María Dolores Rodríguez y Emilia Fernández, se han empleado a fondo para eliminar restos de cal, polvo, suciedad e incluso cemento Portland de alguna actuación previa en la iglesia, que impedían contemplar, de lo que se conserva, un tesoro singular.

«Si el Prerrománico Asturiano es único, la figura de 'El Entronizado junto con la del músico -también en San Miguel de Lillo-, es doblemente única porque son las dos muestras de pintura figurativa prerrománica que se conservan, aparte de unos restos en el monasterio de Valdediós», explicó Puras a la salida del templo.

Su trabajo ha sido la primera actuación «arqueológica» sobre un mural que presentaba unas condiciones de conservación muy deficientes. El restaurador recalcó lo de arqueológico porque se trataba de sacar a la luz lo que había tras las capas de mortero. Desde que se confeccionó la pintura allá por la Alta Edad Media, no se había restaurado previamente.

En la imagen se observa una figura humana de perfil pero que mira de frente al espectador y que está sentada sobre un trono rojo. Tras de sí, a su izquierda, se observa otro personaje más pequeño y de perfil en actitud de oración.

En primer lugar, los trabajos se centraron en sujetar el lienzo mural a la pared de la iglesia ante el riesgo de desprendimiento. Puras, abundante en su explicación, relató cómo lo fijaron con presión mecánica previo inyectado de materiales consolidantes. Luego, en un minucioso trabajo, adecentaron la imagen con alcoholes y agua destilada para devolverle todo el color y nivel de detalle posible. También detalló en su explicación Puras en que 'El Entronizado' no es una pintura «al fresco» sino mural. Las morteradas de cal se tuvieron que secar necesariamente para que los pintores alcanzaran ese grado de detalle.

El consejero Vicente DomÍnguez, por su parte, valoró la conservación del Prerrománico: «El estado de los edificios es bueno, y por ello ha sido posible acometer con garantías la intervención en San Miguel de Lillo». Preguntado acerca de trabajos similares en San Julián de los Prados, no quiso dar plazos ni a «corto, medio o largo plazo» aunque avanzó que «se esta trabajando» y habrá «noticias próximamente» sobre esto.

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