La madre retira la acusación particular contra el hombre procesado por violar a su hija

El procesado.
El procesado. / P. L.

La pareja se separó en 2014 cuando la niña, que ahora tiene 16 años, contó a su madre que su padrastro había abusado de ella desde que tenía 8

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

El juicio contra un hombre acusado de agredir sexualmente «durante años» a la hija menor de su pareja, por lo que la Fiscalía le pedía una pena de prisión de quince años, dio ayer un giro inesperado minutos antes de la celebración de la vista oral en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial: la abogada de la menor y de su madre decidió retirar la acusación particular contra el procesado.

Lourdes Iglesias no llegó ni siquiera a participar en el juicio que a pesar de no contar con acusación particular se celebró igualmente, ya que el Ministerio Fiscal consideró necesario continuar con la vista al tratarse de un delito grave, como es el de una agresión sexual contra una menor de edad. De hecho, tanto la madre como la menor, que ahora cuanta con 16 años, testificaron en una sesión a puerta cerrada y larga, de más de tres horas y media, con muchas pruebas periciales que impidieron que la vista finalizase ayer. Hoy se reanudará con el testimonio del médico forense que examinó a la supuesta víctima, a partir de las diez y media de la mañana.

La acusación particular no quiso «hacer comentarios» sobre su cambio de postura en el proceso. La madre y el supuesto agresor llevan separados desde 2014 cuando la niña contó a su progenitora los supuestos abusos sexuales a los que la sometió su padrastro.

Por su parte, el abogado de la defensa, José Manuel Álvarez, ya había aventurado al inicio de la vista oral que «habría sorpresas». La retirada de la acusación particular, aseguró, «es buena noticia para ellos».

Mantiene su inocencia

El acusado de agredir a la menor se mantuvo en todo momento en silencio mientras esperaba en los pasillos de la Audiencia Provincial a que comenzase el juicio. Fue su cuñada la que hizo de portavoz y aseguró que «estamos con los nervios de punta porque se le acusa de algo muy grave y él es inocente».

El Ministerio Fiscal sostiene que el hombre comenzó a abusar de la hija de su pareja en el piso que tenía alquilado en Oviedo cuando ella tenía solo 8 años aprovechando que su madre se encontraba trabajando de interna en una casa en Castrillón.

El escrito de Fiscalía recoge que el procesado comenzó realizando tocamientos a la niña y que cuando esta se negaba «él la castigaba quitándole todas las cosas, le arrancaba las hojas de los cuadernos, la pegaba y la amenazaba con quitarle las fotos que tenía de su padre biológico». Los hechos se agravaron cuando la pequeña cumplió 11 años, cuando pasó a «mantener con ella relaciones sexuales completas, situación que se producía con frecuencia semanal e incluso en más de una ocasión a la semana», según la Fiscalía. El juicio continúa hoy con el testimonio del médico forense.

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